Ambulantes

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres Aguirre Finalmente la agrupación de comerciantes ambulantes que presionaba a las autoridades municipales para que les otorgara un sitio preferencial y así aceptar ser reubicados de la vía pública se salió con la suya.

Siempre amparados por la ilegalidad y la amenaza del enfrentamiento estos comerciantes, dirigidos por Óscar Pelcastre (El Perro), conocido personaje citadino que fue empoderado por lustros de privilegios provenientes del gobierno del estado, sólo debieron “ser ellos mismos” para ganar el primer round a la alcaldesa pachuqueña, Yoli Tellería.

Los comerciantes establecidos de la capital, principalmente los del primer cuadro de la ciudad, no se quedaron inmóviles ante dicha resolución y exigieron a la autoridad que meta al orden en materia tributaria a los reubicados.

El problema es mucho más complejo que la simple idea de que algún personaje político azuce al perro para hacerle difícil la vida a la administración panista de la capital hidalguense.

Para nadie es un secreto que organizaciones como las que dirige Óscar Pelcastre fueron alimentadas en las nóminas públicas durante mucho tiempo porque durante los procesos electorales servían como grupos de choque que intimidaban a la oposición e inhibían la presencia en las urnas, algo que los especialistas llaman “el blindaje”.

Los beneficios fueron siempre los que la oficialidad utiliza para premiar a sus leales, en particular podemos recordar apoyos para la edificación de un mercado, concesiones de taxi y en general impunidad; privilegios que se agotaron con el derrumbe del sistema “tricolor”, pero las huestes de Pelcastre no están dispuestas a resignarse y desprenderse de tal bonanza.

En el ayuntamiento capitalino la determinación ante el conflicto fue evitar cualquier enfrentamiento y abonar a la concertación, so pena de aparentar debilidad o sumisión. Cierto es que las agrupaciones comerciales formales presionarán para que no existan dos criterios, uno para los rijosos y otro para los formales; pero el descontento social por los aumentos a las gasolinas con la natural inflación que provoca tal incremento es un factor a considerar antes de explorar la confrontación.

Cualquier error de cálculo puede dar como resultado conflictos de mayor nivel, así que dar un paso de lado puede significar, algunas veces, un gran avance.

 

Twitter: @bamtorre

@vocales_radio