Mala fama

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres AguirreLa detención y encarcelamiento preventivo de un alto exfuncionario de la Secretaría de Educación Pública en Hidalgo (SEPH), por presunto desvío de más de 60 millones de pesos, marca una nueva etapa para el servicio público estatal, cuyos integrantes gozaron tradicionalmente de un halo de impunidad, aunque no todos hicieron uso de él.

Por lo menos en los últimos cinco sexenios nunca un exfuncionario del gobierno estatal había pisado la cárcel acusado de desvíos millonarios, aunque en ese lapso  existieron decenas de historias y sospechas al respecto.

La detención confirma el anuncio que el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, hizo desde el arranque de su campaña electoral respecto a la cero tolerancia a actos de corrupción sin importar el nivel en dónde se encontraran anomalías.

El encarcelamiento como presunto responsable de desvío de recursos públicos de José Antonio Turrubiarte, exdirector general de recursos financieros de la SEPH, inevitablemente involucra y marca una línea directa con el exsubsecretario de Administración y Finanzas de esa dependencia, Pablo Pérez, a quien se le conocía como el “hombre fuerte”, incluso aun sobre el secretario, Miguel Ángel Cuatepotzo.

Tanto lo involucra que en las últimas semanas de 2016 un grupo cercano a Francisco Olvera se reunió con el exmandatario en Temazcalapa, Estado de México; ahí, dieron la instrucción de conseguirle un abogado a Pablo Pérez (quien por cierto creía que con una “asesoría bastaba”), mismo que recomendó el correspondiente amparo con el cuál enfrentaría lo que se veía venir, luego de las auditorías a la SEPH.

Ya no era novedad que había un proceso abierto en contra del exsubsecretario, quien además había sido víctima de un ataque y presunto robo en su propio domicilio en noviembre de 2014, del cual resultó con una herida en una pierna.

Durante el proceso de entrega-recepción entre la administración del exmandatario Olvera Ruiz y de Fayad Meneses en un recorrido sorpresa por las instalaciones de la SEPH varios empleados del área se refirieron a los manejos internos y se habló de una “mala fama que caracterizaba a la Subsecretaría de Finanzas y Administración”.

Pablo Pérez tuvo más de un incidente que trascendió a la opinión pública de manera negativa durante su gestión; esa “mala fama” iba desde el nombramiento de sus consanguíneos en cargos de responsabilidad financiera en otras dependencias hidalguenses, hasta sus viajes con excursiones familiares, como el que hizo a Los Ángeles, California, en febrero de 2013.

Tocará a las autoridades locales deslindar responsabilidades y aclarar el destino de estos recursos millonarios propiedad de los hidalguenses, el antecedente ya se implantó y sirva así como referente para las futuras generaciones de servidores públicos.

 

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