Ejemplar

Juan José Herrera

Juan José HerreraTierra de contrastes, de inequidades, sentimientos profundos y arraigos, el Valle del Mezquital continúa como una de las regiones de Hidalgo donde prevalece la pobreza y el espíritu de lucha de una raza orgullosa que, por desgracia, muchas ocasiones es manipulada por quienes ven en la “política” una clara oportunidad para enriquecerse a costa del pueblo.

La flama del “gasolinazo” a lo largo del país y del estado bastó para incendiar la conciencia hñahñu, a partir sí de problemáticas económicas comunes, como la escalada en productos de la canasta básica o en tarifas del transporte público, pero además con una pestilencia a kilómetros de los mismos grupos de poder enquistados por décadas en la zona.

Ixmiquilpan resulta hoy un tema por demás complejo y donde las referidas discordancias representan el “pan de cada día” ante el asombro de propios y extraños; por ejemplo, el rechazo a esos mismos personajes políticos que azuzaron en principio al cierre de vías de comunicación para presionar desde esa trinchera al gobierno federal, generando caos y afectaciones más allá de sus fronteras y alcances.

La lamentable muerte de dos jóvenes que participaron en la refriega contra elementos de policía o el saqueo “administrado” de tiendas departamentales y de conveniencia que parecieran quedar impunes ante la mirada atónita de quienes vieron crecer una lucha que pronto salió de control.

Los vestigios del combate quedaron sobre un camellón en forma de varios vehículos quemados a la altura del El Fitzhi, como recuerdo anudado de que la pugna aún no termina, porque lleva muchos años y tardará muchos más seguramente.

Sin embargo, también fue esa propia población la que demandó levantar el bloqueo, abrir el paso al trasiego de todo tipo de productos por la carretera México-Laredo, y sesionar para que los dueños de comercios afectados por el obligado paro aprendan de una vez por todas que meterse con uno es hacerlo con todos.

Contradicciones y hechos específicos pueden observarse también en mantas y letreros al paso, donde la querella logró ya un costo de menos de 10 pesos por litro de gasolina o donde las condiciones para reabrir las tiendas afectadas son garantizar mejores sueldos y contratos para los empleados de tales cadenas y hasta la promoción de agricultores como proveedores de esos establecimientos; nada mal para un principio popular que pretende ver más allá de las individualidades.

Ixmiquilpan, para bien o para mal, sigue siendo ejemplar… y ahí radica sin duda su mayor peligro.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap