Uno más

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres AguirreEste jueves fue confirmada la noticia sobre el encarcelamiento preventivo del exgobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, ya que es sujeto a proceso por los delitos de peculado y daño contra el patrimonio del estado por un monto de 3 mil 128 millones de pesos.

La noticia se suma a otros procedimientos similares a exgobernadores que cometieron actos de corrupción durante sus mandatos en entidades como Veracruz, Sonora y Quintana Roo. Extrañamente, el gobierno federal deja correr a su ritmo cada uno de estos procesos, seguramente porque empatan perfectamente con esa cruzada anticorrupción que el priismo pretende impulsar como nuevo lema.

Llama la atención que estos campanazos mediáticos sean dosificados a la opinión pública según se acerca la elección del Estado de México, antesala de la renovación presidencial en el 2018, claramente en respuesta al malestar social que en México surge por décadas de corrupción que caracterizaron a gobiernos municipales, estatales y federales.

En el programa de radio Las Vocales Radio, preguntaba al auditorio si acaso en los archivos de la Procuraduría General de la República (PGR) no habrá más denuncias en contra de exgobernadores que se habrán de conocer según la circunstancia política y no legal que prive en el entorno nacional.

Porque el tema tiene una altísima connotación política y como ejemplo está el desfalco que Javier Duarte hizo a los veracruzanos durante su mandato, pero casualmente no es detenido y ahora nadie lo encuentra a pesar de que es buscado en todo el mundo.

Habría que ser un tonto para no saber que es protegido por alguien a quien no le conviene que el exgobernador declare ante las autoridades. ¿Lo detendrán algún día? Quizás sí, cuando el escenario político y sus actores ya no sean los mismos.

Sería muy interesante solicitar a la PGR, vía transparencia, si existen más carpetas de investigación hacia otros exgobernadores y qué avance tienen.

Aunque sólo es una suposición, el PRI pudiera construir un nuevo argumento publicitario con la detención de uno o varios exmandatarios estatales surgidos de sus filas y, a manera de expiación social, presentarlos como prueba de un verdadero cambio; entregarlos en sacrificio al descrédito a cambio de ganar votos en las próximas elecciones.

 

  Twitter: @bamtorre

@vocales_radio