Futuro prometedor

Juan José Herrera

Juan José HerreraLa aprobación del primer “gasolinazo” por parte de la federación, justo al comenzar 2017, significó además para el país, y caso concreto para el estado de Hidalgo, una mayor sustracción ilícita de hidrocarburos en diversas regiones.

Hace unos días la comunidad de El Saucillo, en el municipio de Mineral de la Reforma, registró una muestra de los hechos que ocurren en el día a día sin aparente freno.

Un fuerte estruendo alertó a la población, que dio de inmediato su reporte al nuevo número de emergencias nacional 911, para que Policía Municipal acudiera e investigara.

Detalla Elías Daniel Corona de la Torre, director de Protección Civil de Mineral de la Reforma, que al llegar los policías identificaron una toma clandestina de combustibles en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Fue un accidente, cada vez más comunes y peligrosos por cierto, lo que “anunció” la presencia de malandrines en la zona.

En el inmueble donde se suscitó el hecho encontraron varias motobombas conectadas a contenedores sobre un camión en el que seguramente transportaban los hidrocarburos robados.

El flamazo fue seco por fortuna, explicó el funcionario en su primera declaración ante medios y no hubo necesidad de evacuar a la población, ya que no hay muchas viviendas cercanas.

Pero lo más relevante es que ahí mismo también descubrieron un túnel que atraviesa la calle y que conecta con dicho ducto, verificado por personal de Seguridad Física de Pemex y donde más tarde hallaron a dos personas muertas por intoxicación o asfixia.

Trasciende que al mismo lugar llegaron sujetos ajenos quienes al dirigirse a las autoridades comentaron que había unas 10 personas “trabajando” y que “el patrón” decía que les brindaran las facilidades para sacar los cuerpos.

Desconocido el estatus del inmueble donde hallaron la unidad y materiales para la actividad ilícita ni a quién pertenecía o si era rentado.

En otro caso días después, Nemesio García Cabrera, coordinador operativo de Seguridad Pública de Tula, recibió reporte del C-4, donde le informaron que en la comunidad de Santa Ana varios vehículos transportaban de manera ilegal combustibles.

Al implementar un operativo sus elementos llegaron a la localidad y observaron a la distancia una llamarada entre tierras de cultivo, donde encontraron una camioneta totalmente incinerada con cuatro contenedores de mil litros cada uno, así como una persona calcinada resultado del accidente.

Tampoco hubo detenidos, pero confirma con voz preocupantemente serena que en esta demarcación es recurrente la localización de vehículos y tomas clandestinas: Seguridad Pública Municipal lleva un promedio de 16 vehículos asegurados, sólo en lo que va del año, cuatro personas detenidas, así como otros resultados conjuntos con Policía Estatal.

“Son bandas bien organizadas que cuentan con los famosos ‘halcones’ que les avisan cuando vienen las patrullas”.

Una cosa es segura: esto apenas comienza, y la “labor” de los denominados “tlachicoleros” tiene, al menos en Hidalgo, un “futuro prometedor”.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap