La construcción del amor

Amira Corrales

Amira Corrales El pasado 14 de febrero se celebró el Día de San Valentín o Día del Amor y la Amistad. El santo Valentín fue perseguido y luego condenado a morir, porque cuando era obispo en las afueras de Roma casaba a los soldados que iban a la guerra con sus parejas, lo cual estaba prohibido.

Por eso se le conoce como el santo del amor. Otras personas dicen que en realidad fue un truco de la Iglesia Católica para dejar atrás las fiestas paganas (y lujuriosas) de los antiguos romanos que se festejaban este día. Lo cierto es que en la modernidad vivimos este día para el romance o lo que se le aproxime. Las parejas se regalan y muestran su amor, quienes no tienen una intentan conseguirla este o antes de este día. Algunas personas se sienten tristes y solas si no tienen pareja para celebrar este día. Yo considero que con tanta mercadotecnia y novela barata difundida abiertamente por los medios de comunicación, el cine y las revistas, se ha perdido el sentido y dirección del amor. Pareciera que hoy sólo se enfoca a no estar en soledad, aunque sea este día, tratando de estar en compañía de alguien, quién sabe quién, para que no nos miren solas/os. El precio a pagar es alto, porque además de olvidar que lo que buscamos del amor es el bienestar más o menos frecuente y admitimos la entrada de cualquier persona a nuestra intimidad. Definitivamente la pareja ideal no existe, tampoco la media naranja. Y es que no nos han enseñado que el amor no se entra, se construye… con la convivencia, la cercanía, las atenciones, la aceptación, la preocupación por la otra persona, la compañía en las buenas y en las malas. Si ya lo construirte, felicidades. Si no, no importa, dedícale amor, atención y cuidado a la persona más importante de tu vida: tú. Y recuerda que el amor romántico es una fantasía y, desde el enfoque de género, una forma de control.