Alista Pemex despojo fuera de la ley, acusan habitantes

-Manifestaron los pobladores de Huitel que empresa busca sacarlos ya

-Pues compró terrenos hace varias décadas en detrimento de esa localidad

CONFLICTO LATENTE

Ángel Hernández

pág 03 DESPOJO (TRABAJO HERNANDEZ) (1)Prepara Petróleos Mexicanos (Pemex) los recursos jurídicos para intentar un presunto despojo de propiedades y terrenos ejidales, en agravio de cientos de habitantes de la comunidad de Huitel, en el municipio de Tezontepec de Aldama, acusaron residentes de dicha localidad.

Para llevar a cabo esta medida, la exparaestatal alega motivos de seguridad y derechos de vía, que afirmó haber adquirido hace más de tres décadas, mediante la compra a exautoridades ejidales que comercializaron a mediados de la década de los 70.

Sobre el tema de seguridad la petrolera indica que quiere prevenir incidentes como el ocurrido en años anteriores en lugares como San Martín Texmelucan, Puebla, donde varios de sus ductos explotaron, costando la vida a por lo menos seis personas.

Los quejosos afirmaron que de la medida se enteraron por el actual comisariado, Tiburcio Martínez Mota, quien en octubre de 2016 los visitó para decirles que estaban reclamando el derecho de vía y que tenían que dejar sus moradas porque Pemex pagó por el paso.

Para desechar dicho argumento, colonos como Gabriela Franco, Víctor Porras y el ejidatario Asunción Hernández reviraron que no es válido que la trasnacional pretenda imponer su voluntad, dado que a ellos ni siquiera les dieron un centavo por su patrimonio.

 

ANTECEDENTES. Por una asamblea de la comunidad, llevada a cabo a principios de febrero de 2012, se supo que la controversia comenzó a gestarse desde 1975, cuando la empresa llegó al pueblo con la intención de asentar instalaciones.

Se detalló que entonces (presumiblemente) la firma pagó los derechos a exautoridades ejidales encabezadas por el excomisariado, Marcos Santiago Ángeles, el exsecretario Emilio Martínez Serrano, y el extesorero, Amadeo Cruz Porras (todos difuntos ya).

Sobre este dicho los afectados insistieron en su negativa de abandonar sus hogares con el argumento de que ellos no recibieron cantidad alguna y por tanto nada ni nadie los sacará de sus viviendas.

Advirtieron que están dispuestos a defender lo que es suyo, si es necesario “de a como les toque”, pues aclararon que no permitirán un despojo.

Previeron que en caso de que “el robo” llegue a concretarse, el pueblo se unirá y representará un conflicto armado que puede traer graves consecuencias.

De las intenciones de Pemex se tuvieron noticias en años recientes, cuando el 22 de junio de 2010 la exparaestatal exigió al director de la secundaria Quetzalcóatl, Alfredo Ramírez Martínez, desalojar el colegio, ya que mediante oficio aseguró que el predio donde se asienta la academia le pertenece a la refinadora.

En aquel entonces, habitantes de Huitel resolvieron demandar que Pemex reubicara su infraestructura a una zona donde no pusiera en riesgo al alumnado, personal docente y administrativo de la escuela, ya que primero fue el desarrollo urbano y luego los ductos.

Para dejar sin validez lo que pudiera pelear la trasnacional, los pobladores apelaron al adagio del derecho: “primero en el tiempo, primero en el derecho”, y explicaron que el desarrollo en la localidad empezó antes de 1930 y que Pemex llegó a perturbar la paz social en 1975, por lo que los tiempos de la empresa no cuadran.

 

HISTORICIDAD. En aquella reunión se dijo que, si por error llegaban a aceptar mover la secundaria, “al rato Pemex querría que se moviera todo el pueblo”, lo que finalmente está sucediendo.

Huitel es literalmente atravesado por ductos, según explicó el exdelegado Juan Jesús García Porras; “la avenida Insurgentes, que atraviesa el pueblo de extremo a extremo, es por donde corren los dos ductos principales” (de gas y petróleo respectivamente).

En entrevista describió otro entramado de tubería que pasa a unos 150 metros de la calle Lázaro Cárdenas, subiendo hacia Francisco Villa y finalmente desviándose por la secundaria “Quetzalcóatl”.

Ante este escenario habitantes sostuvieron que no sólo las familias de la avenida principal serían afectadas con el posible despojo, sino que varias decenas más, “lo que significa cientos de personas”.

Añadieron que de acuerdo con lo que tienen conocimiento, les exigen 50 metros de derecho de vía de cada lado de las calles, “y los 50 mismos en las zonas en que atraviesan sus instalaciones, pero por terrenos baldíos”, todos coincidieron en indicar que no queda claro si pagaron o no por ello y a quién lo hicieron.

Reiteraron que no permitirán que se dé tal arbitrariedad y junto con las autoridades auxiliares en turno buscarán hacer un frente común porque no puede ser que Pemex quiera llegar y abusar de su poder.

Cabe destacar que de la reubicación de la secundaria “Quetzalcóatl” nada se sabe, pese a que supuestamente fue autorizada en diciembre de 2014 tras un bloqueo de más de 12 horas a la carretera Tlahuelilpan-Mixquiahuala.

Para liberar el flujo vehicular se dijo que la exparaestatal compraría el terreno para el traslado, que a la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) le correspondería la edificación del nuevo inmueble y que al gobierno municipal en turno le corresponderían los servicios; sin embargo, a más de dos años el tema parece haber quedado en el tintero, por la negativa de la refinadora que arguye falta de presupuesto.

Por tal motivo los habitantes de Huitel consideraron imposible que les quieran pagar por su patrimonio, “si no quieren poner el predio para reubicar una escuela, menos nos darán lo correspondiente a nuestras posesiones y por ello de ninguna manera nos moveremos”.