Tipificar la violencia política de género como causal de nulidad

– Análisis del tema no resulta sencillo pues conlleva el dilema sobre qué es más importante en los comicios: cuidar el género o procurar la voluntad popular en las urnas

DEBATE MINUCIOSO

 MANUEL CRUZ Debe aclararse que la violencia política de género incluye a hombres y mujeres, pero para que estas denuncias logren la invalidez de una contienda es necesario determinar si estas acciones influyeron en el resultado electoral: magistrado presidente del TEEH

Rosa Gabriela Porter

GENERO (TRANAJO PORTER) (2ok)Partidos políticos, diputadas federales y senadoras mexicanas, principalmente, retomaron el tema de la tipificación de la violencia política por razón de género como causal de nulidad de procesos electorales; sin embargo, el asunto no resulta sencillo pues conlleva el dilema sobre qué es más importante en los comicios: cuidar el género o procurar la voluntad popular en las urnas.

Desde la contienda para renovar la gubernatura, diputaciones locales y ayuntamientos hubo denuncias por parte de candidatas que sufrieron algún tipo de violencia, difamaciones o agresiones verbales.

Muchas de esas quejas arribaron al Instituto Estatal Electoral (IEEH), mediante procedimientos ordinarios sancionadores, o bien ante el Tribunal Electoral del Estado (TEEH), en algunos casos como juicios para la protección de derechos políticoelectorales.

Empero, la legislación electoral no considera la violencia política por razón de género como causal de nulidad, aunque recientemente tribunales electorales emitieron protocolos para la atención de este tipo de vejaciones.

Debido a los vacíos legales, consejeros electorales exhortaron al Congreso local a que debata sobre la materia e incluir sanciones, asimismo pidieron a las cúpulas “sumar esfuerzos para erradicar actos contrarios al derecho, moral y buenas costumbres, a fin de robustecer los derechos políticoelectorales de las mujeres”.

 

DELIMITAR CONCEPTOS. De acuerdo con los protocolos para la atención de estos delitos, la violencia política por razón de género son todas aquellas acciones y omisiones, incluida la tolerancia, que basadas en elementos y dadas en el marco del ejercicio de derechos políticoelectorales tengan por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce y/o ejercicio de los mismos o de las prerrogativas inherentes a un cargo público.

Este tipo de violencia puede ocurrir en cualquier ámbito, tanto público como privado. Puede ser simbólica, verbal, patrimonial, económica, psicológica, física y sexual.

Sobre la posibilidad de considerarla una causal de anulación de comicios, magistrados y dirigentes partidistas opinaron sobre el tema para La Crónica de Hoy en Hidalgo.

Manuel Cruz Martínez, magistrado presidente del TEEH, explicó que debe aclararse que la violencia política de género incluye a hombres y mujeres, pero para que estas denuncias logren la invalidez de una contienda es necesario determinar si estas acciones influyeron en el resultado electoral.

“Para considerarse como causal de nulidad, es que influya en el ánimo del elector, si es un trato unipersonal y solo causa perjuicio habrá que estudiarse esto y cómo se refleja en el ánimo del elector”.

Consideró que agregar esta disposición sería efímero, sin embargo es urgente abatir estas actitudes contrarias al desarrollo político de las féminas, mediante la concientización y sensibilización.

“Quizá la causal de nulidad sería muy efímera, estoy de acuerdo que debemos perseguirla y considerar mecanismos para erradicarla, no es posible que en pleno siglo 21 desdeñen a personas por su género, raza o forma de pensar, se trata de defender los derechos humanos”.

El juez hidalguense agregó que este tópico, que eventualmente discutirán en el Poder Legislativo, demanda una atención especial pues la pregunta es: ¿cuidar el género o respetar la voluntad popular?

“Todavía no se alcanza a vislumbrar este tema, pero debemos ser específicos, la violencia de género no refiere únicamente contra las mujeres, debemos pensar en diferentes figuras, pues al final del día se trata de perfeccionar nuestra visión hacia los derechos humanos”.

Por su parte, el dirigente estatal de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Abraham Mendoza, coincidió con el magistrado, la importancia de delimitar conceptos.

“Hablar de violencia no es sólo contra candidatos, también hay violencia que se ejerce contra la gente, en ese sentido ya existe en la ley en esa parte de la nulidad, como la coacción del voto, en cuanto a lo de género, creo que se debe tipificar o normar para que se defina cuando hay violencia y cuando no”.

URGENTE LA TIPIFICACIÓN.

La secretaria de Promoción de la Mujer del Partido Acción Nacional (PAN), Martha Sánchez, lamentó hechos de discriminación a candidatas que ocurrieron durante la contienda del 2016, pese a que con la reforma electoral del 2014, contempla la obligatoriedad de las agrupaciones políticas para procurar la paridad de género en el registro de aspirantes.

“Si es viable tipificarlo como causal de nulidad, eso es fundamental, si estamos buscando la equidad de género en todos los sentidos, realmente sabemos que tenemos que hacer llamados a la mujer para que se denuncien todo tipo de casos de violencia”.

En tanto, el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alberto Meléndez Apodaca, conminó a los legisladores a tomar en serio el tema, además de que las cúpulas tienen que asumir la responsabilidad de erradicar estas prácticas en sus estructuras.

VIOLENCIA POLÍTICA POR RAZÓN DE GÉNERO EN HIDALGO. La primera vez que aplicaron los protocolos para atender la violencia política fue el año pasado en Hidalgo, los magistrados de la Sala Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) detectaron indicios de este delito contra Claudia Nicte de la Rosa Ramírez, al destituirla del cargo como regidora de Zapotlán de Juárez.

Durante la campaña del proceso ordinario, también suscitaron actos violentos contra candidatas, como el caso de la aspirante priista a edil en San Felipe Orizatlán, Brenda Flores Franco, quien en su momento denunció descalificaciones en la fase de campañas.

También en la etapa de proselitismo, la entonces candidata a edil por Actopan del PRI, Edith Avilés Cano, denunció pintas y reparto de panfletos que dañaron su imagen, mediante un procedimiento ordinario sancionador, radicado bajo el expediente número IEE/POS/004/2016, el IEEH detectó esta campaña negra, pero al no ubicar responsables fue imposible determinar una sanción.

En la campaña, pero del proceso extraordinario en Omitlán de Juárez, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) interpuso un procedimiento sancionador especial por calumnias, difamación y violencia de género contra su candidata a presidenta municipal en Omitlán de Juárez, Estela Ríos.

Hace unos días, el Tribunal Electoral de Hidalgo corroboró el delito de violencia política de género hacia la regidora de Francisco I. Madero, Marcela Mejía, por actos que atentaron contra la libertad de expresión de la asambleísta, así como dichos del alcalde, Lucas Guzmán, que trataron de amenazarla y ridiculizarla.