Laura ¿no está?

Juan José Herrera

Juan José HerreraQuienes la conocen y extrañan incluso hoy en las lides de lo que otrora fuese un Sistema DIFH sin parangón en la historia del organismo en la entidad, hablan de Laura Vargas como una mujer con clara formación política.

Ser la esposa de un exgobernador y actual secretario de Gobernación no debe ser tarea sencilla, más aún cuando existen todavía posibilidades de que Miguel Osorio pueda convertirse en candidato a la Presidencia de México.

La renuncia de Vargas Carrillo a la Dirección General del DIF nacional, la cual fue solicitada por ella misma bajo el supuesto de dedicar más tiempo a sus hijos y a su familia, trae consigo otras lecturas muy en concordancia con los tiempos que marca la agenda de la sucesión presidencial y puede ser vista como el inicio de actividades específicas para preparar campaña.

A dicha salida también deben sumarse otros movimientos, muchos de ellos por venir en unas cuantas semanas o meses según los planes, en la oficina del antiguo Palacio de Cobián, como el de Gerardo González Espínola, hombre de todas las confianzas de Osorio Chong, quien operaba la Secretaría Particular hasta hace apenas unas semanas y donde se eligió a otro excolaborador hidalguense, con formación policial, para suplirlo: Sixto Hoyos.

La salida de Laura Vargas, quien no ha perdido contacto con su entidad de origen, pues hasta hace poco era común verla en algunos establecimientos de Pachuca o Mineral de la Reforma, sobre todo los fines de semana, se dio de manera tersa y con el reconocimiento del presidente Enrique Peña.

La propia presidenta del DIF, Angélica Rivera, reconoció que tras cuatro años al frente del organismo toca a Vargas de Osorio emprender “otros proyectos” y este énfasis es clave para pensar que el camino apenas comienza.

Hay fechas definitorias que, de acuerdo con los analistas nacionales, marcarían la correlación de las fuerzas políticas hacia el 2018, año fundamental para el futuro de Osorio Chong. Una de ellas por supuesto será el 4 de junio próximo, en que Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz, tendrán renovación de gubernaturas.

Además la importancia de los resultados en el Estado de México podría servir para que Osorio decida competir o no y bajo qué circunstancias, considerando incluso que hoy ser candidato del PRI puede resultar contraproducente y garantía de fracaso.

Hay que seguir de cerca además el trabajo realizado por Encuentro Social, satélite donde el hidalguense bien podría sentar sus reales.

La visión, fuerza y conocimiento político de una mujer como Laura Vargas, al final podría equilibrar pesos y forjar alianzas conforme lleguen escenarios positivos o adversos.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap