Derivan conflictos en crisis social

PUNTOS. Municipios que evidencian la descomposición en mayor intensidad son: San Salvador, Ixmiquilpan y Tasquillo; varios habitantes consideran que se requiere mano dura y carácter de las autoridades; sin embargo, para otros el uso de la fuerza del Estado es una expresión de autoritarismo

VALLE DEL MEZQUITAL

Hugo Cardón
p11 CONFLICTOSAun cuando varios sectores de la población aseveran que en el Valle del Mezquital no es necesaria la presencia de una institución de seguridad o de gobierno, resulta más que evidente que esta región pasa por una de las crisis sociales más complicadas por la ausencia de autoridades.
Las demandas sociales por parte de la población en esta zona hoy se transformaron en exigencias, algunas un tanto absurdas e irrisorias; la gente -para conseguir sus propósitos- ahora usa como medio de presión las agresiones hacia las autoridades.
Esta coyuntura es aprovechada por varios grupos sociales y políticos que buscan incrementar el número de simpatizantes a sus causas, problemas que se han asentado más en municipios como San Salvador, Ixmiquilpan y Tasquillo.
Varios habitantes de la región consideran que se requiere de mano dura y de carácter por parte de las autoridades; sin embargo, para otros el uso de la fuerza del Estado es considerado como una acción de represión como de autoritarismo.

PETICIONES ABSURDAS. Hasta hace algunos años, las quejas de los pobladores se asentaban en servicios básicos como agua potable, drenaje, electricidad entre otros, la falta de estos elementos propiciaban manifestaciones, la toma de alcaldías o la retención de funcionarios; sin embargo, hoy las cosas cambiaron y cualquier cosa es motivo de queja, así como presión por parte de los pobladores.
En enero de este año, luego de los saqueos que se vivieron en esta región del Valle del Mezquital, derivado del “gasolinazo”, el alcalde de Actopan Héctor Cruz Olguín realizó un corrido a comunidades, para conocer cómo estaban sus gobernados.
Con palabra altisonantes en una de estas comunidades, exigieron al alcalde que se retirar del lugar, la molestia de la población, en su mayoría mujeres, fue porque no les llevó juguetes a los niños, quienes esperaban un regalo por el “Día de Reyes”.
Un caso similar pasó en San Salvador en marzo cuando pobladores de San Antonio de Zaragoza, encabezados por su delegado Jaime Ángeles Trejo, bloquearon la carreta Actopan-Tula luego de presentarse un incendio en una vivienda  por un descuido del propietario.
Al lugar acudieron el juez conciliador, Leybniz Mera; el director de Registro Civil, Gustavo Verde García; y el síndico Rufino Jiménez Reyes, para entablar una mesa de diálogo: fueron amarrados para exigirun préstamo para el particular afectado.
En este mismo municipio,  hace unos días pobladores de Santa María Amajac retuvieron y agredieron a 17 funcionarios municipales para exigir que quitaran los  topes que colocaron sus vecinos de San Antonio, acciones que fueron encabezadas por la delegada Basilia Camargo. En todas estas acciones, el diálogo y los valores se han perdido para dar paso a la intimidación y la represión.
QUEBRANTAN LEYES. En la región del Valle del Mezquital, es cada vez menos la gente respeta a las autoridades y a las instituciones, lo cual provoca una desestabilización social, además de un vacío de poder que no es aceptado por los propios gobernantes.
La infracción a los reglamentos e incumplimientos de la ley hace cada vez más frecuente el uso de la represión, misma que es aprovechada por líderes en busca crecimiento político y social al abanderar causas.

Luego los hechos violentos registrados hace cuatro meses por el “gasolinazo”, el Movimiento 5 de Enero encausó la lucha social y exigieron justicia para los jóvenes que murieron ese día.
Para el 5 de abril de este mismo  año, el movimiento que pidió justicia para los ahora occisos, dejó casi muerto al conductor de un tráiler, a quien pretendían quitar su unidad para bloquear las vías de comunicación, de este hecho nadie ha pedido se castigue a los responsables que se encuentran plenamente identificados, gracias a los videos que circulan en las redes sociales.
La falta de instituciones de justicia ha propiciado una serie de arbitrariedades, donde los pobladores ya están haciendo justicias por propia mano, como ocurrió en El Templo, comunidad de Ixmiquilpan, donde le cortaron la mano a un presunto ladrón y agredieron de gravedad a su acompañante.
Esta misma situación se repitió en Tasquillo donde se pretendía hacer justicia por propia mano en contra de dos presuntos ladrones, pero como las corporaciones policiales no permitieron ese hecho y se presentó un zafarrancho, ahora se pidió su destitución.

FALTAN PERFILES. Actores políticos y sociales consideran que el mediano trabajo de varias instituciones, así como la falta de titulares en ciertas áreas ha propiciado que se agudicen los problemas sociales de esta región, espacios como el de la Subsecretaría de Gobernación Valle del Mezquital, el cual está sin titular desde hace 5 meses.
A este problema se suma el despido de varios enlaces de información en la región, que hasta el momento no han sido renovados, lo que impide tener el pulso de esta región y actuar de manera oportuna antes de que se presenten los problemas.
Aunado a esto, en el caso de Ixmiquilpan, instituciones impartidoras de justicias, entre ellas el  Ministerio Público o el Juzgado Penal, constantemente cierran sus oficinas ante la amenaza de una manifestación, provocando que ciertos temas se evadan cuando se trata de comunidades.
Además de la ausencia de las Policías Estatal y Federal, las que no se les permitía regresar desde hace ya varios meses.