Las mujeres en el PRI

Leonardo Herrera

Leonardo HerreraLaura Vargas Carrillo tiene una carrera política propia que inició en la década de los 90 cuando se afilió al Partido Revolucionario Institucional (PRI) que la postularía como regidora en el ayuntamiento capitalino en esa misma época, desde entonces su capacidad en la operación política e inteligencia la situaron como un cuadro destacado y de gran perfil.

Coordinadora estatal de programas en campañas presidenciales como la de buzón del candidato de Ernesto Zedillo y delegada efectiva en el tricolor durante la selección de candidatos a diputados y senadores en varias ocasiones, mostró que el papel de las mujeres desde ese entonces era preponderante y fundamental en la búsqueda de acuerdos y consolidación de resultados.

Como directora y presidenta del Sistema Nacional y Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, transformó la operación del organismo, le quitó la imagen a las oficinas de las primeras damas de figuras decorativas y las convirtió en centros de atención social, con estrategias de combate frontal a la desnutrición y mejora de atención continúa a la niñez y la familia.

No fue una primera dama incomoda, como ocurre en varios estados o en anteriores administraciones de Hidalgo, por el contrario respeto las formas y protocolos del gobierno y sin intromisiones aportó lo suficiente para generar una propia agenda de atención y desarrollo que apoyará el trabajo del primer mandatario.

Por eso no sorprenden que el PRI pueda considerar como una de las mujeres que puede dar una oferta político electoral en el 2018, pues además del reconocimiento y trayectoria, Vargas Carrillo sería una de las propuestas frescas que pudieran devolverle el triunfo a los tricolores en Pachuca ó incluso como senadora de la república.

Ella ya se dijo dispuesta si su partido llegara a considerarla y en el edificio de Insurgentes y Colosio saben que su activo construye y contribuye en procesos electorales, sobre todo después de que uno de los reclamos al PRI es que postula a los mismos cuadros desde hace 2 décadas.

Así que por lo pronto habrá que sumar a los nombres de Nuvia Mayorga, Paula Hernández, Carolina Viggiano y algunas más, el de Laura Vargas que desde ya se convierte en uno de los cuadros más relevantes que el PRI deberá considerar para el 2018.