Confidente de secundaria

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres AguirreUna de las principales iniciativas del entonces candidato a la gubernatura de Hidalgo, allá en la primavera de 2016, era transparentar la actividad pública. En cada visita, durante los recorridos por municipios había un constante señalamiento, un reclamo muchas veces airado: los “políticos o funcionarios públicos” eran cada día más cínicamente ricos.

En la era del internet y de las redes sociales la información fluye de manera distinta, sin filtros, cruda; temas vetados en otros tiempos hoy son comunes discusiones entre anónimos opinólogos.

De ahí que si en el pasado había excesos en la función pública, que poco se sabían, hoy tal vez hasta sean mínimos comparados con aquellos pero, esos sí, muy comentados.

Omar Fayad recibió decenas de denuncias, unas más formales que otras, sobre los negocios que al cobijo del sector público realizaron funcionarios, políticos, sus familiares y amigos.

No lo dejó pasar. Desde el principio de su gestión, dio la orden de escudriñar cada recoveco financiero para asegurarse de que las cosas se hacen bien, pero sobre todo de forma transparente, honrada pues.

Recientemente anunció la licitación para la confección de los uniformes escolares que, de manera gratuita, el gobierno de Hidalgo entrega a todos los alumnos de escuelas públicas del nivel básico (primaria y secundaria). La medida es una sacudida a un viejo sistema de prebendas que entre funcionarios políticos priistas se hacía desde hace años.

Los principales maquiladores de estos uniformes eran secretarios, diputados o personas cercanas al gobernador en turno, que obtenían pingües beneficios extras.

Ahora, tras el anuncio, vendrán reacciones de quienes verán afectados sus intereses y la onda del impacto vendrá de regreso, a lo que habrá que estar atento pues serán ataques políticos los que en represalia se den.

 

  Twitter: @bamtorre

@vocales_radio