Alerta a Legislatura local juego de La Ballena Azul

-Representa un riesgo para la vida de infancia y adolescencia que acepta retos

-Ultimo fin es el suicidio y se ha difundido a través de todas las redes sociales

Jocelyn Andrade

p3-juegoComplicado contar con candados y bloquear páginas de internet que atenten contra la vida de niños y adolescentes, como es el caso del denominado juego de “La Ballena Azul”, que se extendió a varios países del mundo, aseveró la diputada local del Partido Acción Nacional (PAN), Mariana Bautista de Jesús, presidenta de la Comisión de la Niñez, Juventud, Deporte y la Familia.

Indicó que si bien la bancada “blanquiazul” en el Congreso cuenta con una iniciativa para garantizar la sana navegación de la infancia y adolescencia en internet, resulta difícil en muchos casos rastrear algunos grupos cerrados de páginas como Facebook.

Señaló que la Policía Cibernética rastrea algunos de los casos que comienzan a ser complicados; sin embargo, cada día aparecen nuevos y se dificulta seguir el rastro de los responsables.

El juego de “La Ballena Azul” es un desafío que invita a niños y adolescentes a superar 50 pruebas (una por día), algunas les obligan a despertarse de madrugada a mirar videos de terror, cortarse el brazo con una navaja o acercarse al borde de un precipicio.

La última prueba consiste en suicidarse saltando desde un balcón y el fenómeno se ha extendido rápidamente a través de internet y de las redes sociales.

Hay un grupo en español que tiene más de 15 mil miembros, pero también los hay en inglés, portugués, francés, ruso y otros idiomas, tanto en Facebook como en YouTube, Twitter y otras redes sociales.

Existe cierta confusión sobre el origen del juego y el número de muertes que pueden atribuirse al mismo. Los primeros casos fueron reportados en Rusia y en los últimos días ante las policías de México, Brasil, Colombia y otros países en todo el mundo.

Por lo anterior la legisladora enfatizó que el PAN busca proteger la navegación de menores desde la Ley de Ciencia y Tecnología, para tratar de poner candados a las redes sociales, aunque reconoció, es muy complicado.