El espejo roto

David Tenorio

FOTO DAVID TENORIO COLUMNAEl PRI, como brazo articulador de los gobiernos emanados bajo sus siglas, sirve como espejo donde se reflejan las inquietudes de las diversas expresiones políticas y donde se percibe el escenario político prevaleciente.

Es en el Revolucionario Institucional donde se expresan y dirimen las tensiones entre los distintos liderazgos, donde se afirman alianzas y compromisos tanto regionales como funcionales.

En ese instituto político no es donde se toman las grandes decisiones, ni donde se establecen los grandes pactos políticos, pero sí es donde se articula la disciplina de los actores políticos y, por ende, donde se manifiesta cuando aparece la falta de equilibrio entre las distintas expresiones que conviven en su interior. Alberto Meléndez Apodaca es el responsable de conducir los destinos del “tricolor” en Hidalgo.

Una de las funciones esenciales del partido es abanderar las causas ciudadanas, otra es reflejar las diferentes acciones emprendidas por el primer priista e impulsar los cambios necesarios a su interior, con base en las principales políticas del gobierno en turno.

El PRI actúa como un espejo que las refleja, pero un espejo roto lo desvirtúa todo.

Son tantas las partes rotas y cada una busca su propia dosis de luz. Es el caso de un par de jóvenes integrantes del CDE que como Narciso, solos se ven, y solos se aplauden.

Un espejo roto no se puede recomponer, en todo caso hay que tener uno nuevo. Ya que las piezas del espejo diseminadas, como decía Stendhal, reflejan sólo una determinada escena, sin proyectar la importancia del todo. Con tanto espejo por el suelo, es mejor ir con cuidado y bien calzados…

 

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