Criminalidad daña el clima de inversión

David Colmenares

 

David ColmenaresLo sucedido la semana pasada, violencia criminal en Puebla y en diversos estados del norte y centro del país, más un clima electoral desaseado en las elecciones los tres estados donde cambiará el gobierno estatal, lleno de descalificaciones, desconfianzas, propuestas repetitivas, la prelación de los adjetivos contra los contrarios y poco espacio para las ideas, para la discusión política, se traducen en una ecuación:  criminalidad y violencia más clima electoral, igual a ambiente de inversión negativa, lo cual no es un gran apoyo para el desarrollo que ya no se puede retrasar.

Los sectores productivos hacen su tarea, sus organizaciones promueven eventos para construir un clima adecuado de inversión, sin embargo…

Hay dos fenómenos que emergen de esta situación, una la juventud de la mayoría de los criminales, muestra de que no hemos podido crear la oferta de empleos bien remunerados suficientes para dar ocupación a los millones de jóvenes que se incorporan a la fuerza de trabajo, que al no encontrar empleo se refugian en el sector informal de la economía.

En el medio rural pueblos enteros se dedican a actividades relacionadas con la criminalidad, pueblos que consideran que lo que hacen es correcto, lo vimos en Puebla con los familiares de los criminales. Eso lo vemos tanto en lo urbano como en el ámbito rural. Tepito es un ejemplo de ello, pero preocupa cómo en pueblos con altos niveles de pobreza sucede lo mismo. Nochixtlán y El Farolito son dos botones, de cómo ciudadanos se enfrentan con violencia a la autoridad.

La desigualdad en el desarrollo regional, en los niveles de empleo, en los ingresos laborales, son incentivos perversos que fortalecen las actividades ilícitas. Poco pueden hacer las autoridades municipales para evitarlo, o se hacen a un lado, es muy alto como ha señalado la Conamm, el número de autoridades municipales asesinadas en los últimos años, o se suman a las actividades ilegales.

Por supuesto que se debe atacar con toda la fuerza a quienes se dedican a este tipo de actividades ilícitas, no es fácil porque son capaces de hacer acciones como la de usar como escudos humanos a niños y mujeres, pero es claro que tienen armas.

Ojalá tenga buenos resultados el operativo iniciado en Puebla, es hora de parar la ordeña de los ductos.

Pero debemos actuar también en la ruta del desarrollo económico y social, con políticas alejadas de la ortodoxia. Como incluso los organismos internacionales han señalado, apoyar los programas de ajuste con reducción del gasto en infraestructura, es un error, un búmeran que se regresa.

Si queremos crecer debemos invertir más y más en infraestructura, retomar los niveles perdidos, como ha señalado el CEESP. Será el mejor incentivo para que se detone la inversión privada, que requiere de incentivos adecuados  para que se dinamice.

A través de sus organizaciones, el sector empresarial ha estado planteando lo que debe de hacerse en esta materia.

 

 Twitter: @davidcparamo