Caso desata polémica por bullying en colegio católico

-Señalaron autoridades que actuaron de manera inmediata hacia la víctima

-Pero solicitaron a padres de familia que mejor lo cambien para evitar abuso

BOLA DE NIEVE

Adalid Vera

P4-bulliyngTras varios días de ser el blanco de padres y madres de familia, por presuntamente mantener en discreción un caso de bullying al interior del Instituto Lestonnac en Pachuca, la directora de esta escuela particular señaló que sí fue atendido el asunto de acuerdo con el Marco Escolar de Convivencia Escolar que dictamina la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH); sin embargo, salieron a relucir más quejas de este tipo.

La directora, María Elva Amador Pineda, a través de un comunicado en las redes sociales de la escuela, indicó que la agresión que vivió un alumno fue atendida por la plantilla laboral de manera inmediata y que nunca se minimizó ni se encubrió, simplemente “por seguridad de los implicados se mantuvo con cautela, al ser menores de edad”.

Instó a los padres y madres de familia a acudir al plantel para constatar la atención brindada a la víctima y a verificar que se acudió ante las instancias correspondientes a fin de dar seguimiento. También dijo que si los padres creían pertinente indagar sobre el asunto podían hacerlo con el objetivo de aclarar los hechos o deslindar responsabilidades, pues lo que pretende el Lestonnac es “salvaguardar la integridad de los estudiantes y la tranquilidad de papás y mamás”.

Este comunicado desató una ola de comentarios, algunos a favor de la institución y otros destapando más casos de violencia escolar al interior del colegio, a pesar de ser una escuela donde fomentan una educación basada en la religión católica e incluso ofician misas para evangelizar a sus estudiantes.

Una madre de familia aprovechó para informar que su hija experimentó roces con compañeros en primero y segundo grado de primaria, otros exigieron la destitución del personal docente y directivo al considerar que no ofrecieron apoyo a la víctima y no sancionaron al agresor.

Todo comenzó cuando se hizo público el caso de un niño de tercer grado de primaria quien fue golpeado en el estómago por un grupo de compañeros que también lo llamaron “gay”. Al parecer los agresores aceptaron su participación, pero no bastó para fincar responsabilidades, así que la directora sugirió a los padres de la víctima cambiarlo de escuela.