Acelerados

Andrés Torres Aguirre

 Andres Torres AguirreEs ya una obstinada costumbre adelantar escenarios electorales hacia el 2018 y no existe un solo medio de comunicación que esté fuera del espectro especulativo.

Está claro que ante la posibilidad de que un hidalguense pueda ser postulado a la Presidencia de México (algo que no ocurría desde tiempos de Pedro María Anaya y que por cierto en aquellos años nuestro territorio formaba parte del Estado de México), reviste especial interés el tema, pero aún así, todo lo que se diga es mera especulación.

Décadas de priismo en Hidalgo han dejado sus marcas en la tradición política local, aún se estila “destapar” a los adversarios políticos para someterlos a un desgaste mediático tempranero.

También es utilizado el amague, método de presión o chantaje que algunos líderes echan a andar a través de rumores sobre desbandadas o escisiones, a cambio de mantener prebendas.

Los priistas, muchos de ellos, se han olvidado de la regla de oro: el jefe político es sólo uno. Como en todos los ejércitos, pilar fundamental del triunfo es la disciplina ¿Sabrán recomponerse en torno a su liderazgo directo?

Luego de algunos años de observar el comportamiento de “los políticos” la mayoría de ellos se vuelven transparentes y fáciles de anticipar porque repiten sus fórmulas cada que se avecina un proceso electoral.

La reciente renovación en la dirigencia del PRI estatal no estuvo exenta de estos menjurjes, pero también, en la figura de su presidente Leoncio Pineda, lanzó un mensaje: el paso a la siguiente generación con un evidente cambio de visión y procedimiento.

Dejar las inercias del pasado no será tarea de corto plazo, ahora como nunca el priismo sabe que necesita sumar a toda su militancia y a otras expresiones políticas si quiere ganar las elecciones presidenciales de 2018 y eso se aplica a todos sus comités estatales.

 

  Twitter: @bamtorre

@vocales_radio