Prevalecen agresiones físicas en los planteles de la entidad

-Detalló REPAEVE situaciones que actualmente atienden en la SEPH

-Algunos otros casos son catalogados como violencia verbal y sexual

OFRECE NUEVA CIFRA

Adalid Vera

MÉXICO, D.F., 11MAYO2015.-  Los niños que sufrieron bullying por parte de sus compañeros tienden a desarrollar problemas mentales, ansiedad, depresión, a autolesionarse o incluso al suicidio con similar o mayor frecuencia que la de aquellos que no sufrieron esta forma de acoso o que sufrieron únicamente maltrato. FOTO: ISABEL MATEOS /CUARTOSCURO.COM

MÉXICO, D.F., 11MAYO2015.- Los niños que sufrieron bullying por parte de sus compañeros tienden a desarrollar problemas mentales, ansiedad, depresión, a autolesionarse o incluso al suicidio con similar o mayor frecuencia que la de aquellos que no sufrieron esta forma de acoso o que sufrieron únicamente maltrato.
FOTO: ISABEL MATEOS /CUARTOSCURO.COM

De los 118 casos de bullying que atiende actualmente la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) en escuelas, la mayor incidencia es catalogada como física y en segundo lugar se presenta la verbal, de acuerdo con una estadística del Registro Estatal de Prevención, Atención y Erradicación de Violencia Escolar (REPAEVE).

Las principales agresiones son física, verbal y psicológica, aunque también las clasifica en combinación, por ejemplo: psicológica y física, física y sexual, verbal y física, etcétera.

En lo que va del ciclo escolar 2016-2017, el REPAEVE ha recibido dos quejas por exclusión social, 24 por agresión física, una física y de exclusión social, cuatro psicológicas y físicas, cinco por agresión física y sexual, 23 quejas por violencia verbal y física, 14 por agresión física, verbal y psicológica, seis no fueron especificadas, dos por omisión, seis psicológicas, una psicológica y de exclusión, una psicológica y sexual, una psicológica y cibernética, ocho por violencia sexual, tres por incidentes verbales, 10 por verbal y psicológica, una por agresiones verbal y cibernética, entre otras.

La prevalencia se fija en la sexual, física y psicológica, cuyo proceso de seguimiento consta de dar asesorías y pláticas a los estudiantes, tanto agresores como agredidos, para controlar sus emociones y que recapaciten sobre su mala conducta.

Son varios psicólogos quienes ofrecen apoyo a los alumnos y, en caso de tratarse de asuntos graves, los familiares de ambas partes también son citados. Además se les sugiere a los padres de familia iniciar una carpeta de investigación ante el Ministerio Público y que sea la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) la que indague y finque responsabilidades.

A todos los casos se les da solución a través de diálogos; es decir, que se sugiere a los directivos de las escuelas no sancionar a los alumnos agresores con suspensiones, bajar la calificación o alguna otra acción, pues consideran que los talleres de concientización es lo ideal para modificar la conducta negativa, pues los castigos podrían incrementar los pensamientos violentos de los menores.