La pelota caliente de la educación sexual

 

Amira Corrales

Amira Corrales Siendo la educación sexual responsabilidad de esta sociedad, lo cierto es, que no estamos cumpliendo con tan loable tarea. Y es que las jovencitas de secundaria siguen creyendo que embarazarse es asunto del destino y no del conocimiento de su ciclo de fertilidad. En otras palabras, los embarazos tempranos se atribuyen a la ignorancia, dejando de lado el conocimiento, porque ni siquiera las y los adultos fuimos educados en la sexualidad, y peor aún, ya dependiendo la formación continua de nosotras y nosotros mismos, no investigamos, leemos y aprendemos de un rubro fundamental para nuestro crecimiento humano y felicidad. Es de vital importancia aclarar que el hecho de que las y los jóvenes no reciban la suficiente y correcta educación sexual, no es el único factor en la persistente tasa de embarazos adolescentes en nuestro país. Mucha responsabilidad tiene también la cultura patriarcal que tan pocas oportunidades brinda a las mujeres y que destina casi como única opción, a la maternidad. También las instituciones del Estado, en nada abonan a la importante labor de sumarse, ya que no brindan de forma adecuada, asesoría e implementación de métodos anticonceptivos, partiendo de la falaz idea de que las y los jóvenes menores de edad, no deberían tener relaciones sexuales, lo que dificulta a las y los adolescentes a tener anticoncepción gratuita y eficaz. Sigue preocupándonos la poca información que tienen principalmente las jovencitas de secundarias sobre el funcionamiento y anatomía de su cuerpo: no conocen los nombres de sus genitales, no saben por dónde sale la orina, el lugar exacto del inicio de la vagina. Muchas creen que cuando menstrúan también ovulan, porque les han dicho que la menstruación es el inicio de su etapa fértil, pero poco se han preocupado en explicarles que su fertilidad comenzará a los 14 o 15 días después de menstruar. Existen muchas niñas con ciclos menstruales irregulares y las mamás les dicen que es normal porque a ellas también les pasó, lo cual es falso: no es normal, deben acudir al especialista. Es la derrota de las campañas de prevención del embarazo: no mirar hacia una responsabilidad integral.

 

Twitter: @AmiraCorrales