La pelota caliente de la Educación Sexual II

Amira Corrales

Amira CorralesEl derecho a la educación sexual es uno de los derechos humanos de menores en México. De hecho la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunció al respecto en 2016, asegurando que el bien y protección de las y los menores en materia de educación sexual está por encima de los intereses de la patria potestad de padres y madres. Esto se debió porque una madre de familia interpuso un amparo legal contra la educación sexual en los contenidos escolares, material didáctico, libros de texto gratuitos, respecto a diversidad sexual como parte de la educación sexual, no era recomendable para su hija, por lo que ese derecho debía corresponderles a padres y madres de familia.

La Corte se pronunció en contra, porque parte del conocimiento científico y social para avalar que la educación sexual en todas sus áreas -no sólo conocimiento, funcionamiento de los genitales y ciclo reproductivo, sino también educación de la diversidad sexual y equidad e igualdad de género, por ejemplo- es fundamental para el desarrollo sano y  defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las y los jóvenes mexicanos. Lo anterior llama poderosamente la atención porque, en una sociedad tan plural como intolerante, se maneja un doble discurso: el “speach” de la parte moralista, religiosa y tradicionalista que deja de lado a la sexualidad como parte de la naturaleza humana y pretende regularla con normas sociales que poco o nada funcionan; he ahí que la prohibición de hablar de sexo

-coito-, preferencia sexual -hoy llamada orientación sexoerótica-, ciclo reproductivo, métodos anticonceptivos, libre albedrío de la sexualidad femenina, prohibición del aborto, etcétera, no ha servido para disminuir las tasas de embarazos tempranos -México tiene el nada honroso primer lugar de embarazos adolescentes de los países que integran la OCDE- , abuso sexual infantil -que va de la mano con embarazos adolescentes-, violación -delito que ha crecido en los últimos años- , entre muchos otras. Y al mismo tiempo son los sectores que se quejan de las conductas sexuales de sus hijos e hijas y el crecimiento de…

Continuará…