La central

Juan José Herrera

Juan José HerreraQué intereses políticos, económicos y de obvios liderazgos charros trastoca el tema de la Central de Abasto de Pachuca, que hasta la fecha no logra concretarse su necesaria salida del predio que hoy ocupa y preocupa a sus alrededor de 130 dueños y 250 posesionarios.

Para nadie a estas alturas resulta un secreto la complejidad que representa seguir operando este sitio con problemáticas tan graves como la salubridad, al no contar con un sistema de drenaje adecuado, además del hacinamiento en el que perviven hoy comerciantes cuyas ventas, y por ende “moches”, han sido históricamente millonarios.

El problema de la urgente reubicación de la Central de Abasto data de cuando menos 2012, año en que fue anunciado con “bombos y platillos” la creación de otro espacio para tales fines pero que no se concretó.

Además deben sumarse conflictos viales que hoy representan las actividades diarias de carga y descarga en proximidades de una zona “residencial” como San Javier.

Frente a este panorama surge una alternativa, muy ad hoc con los planes de desarrollo económico presentados por el gobernador Omar Fayad, que vislumbran la edificación del denominado Nuevo Centro de Abasto Miguel Hidalgo.

Dicho proyecto, planteado por un grupo de comerciantes hidalguenses, que por cierto no ha tenido el respaldo idóneo de la oficialía para avanzar, contempla un crecimiento ordenado con carácter interestatal, dada la cercanía con el Arco Norte, que permitiría a integrantes de dicho complejo comercial la salida de productos y mercancías no sólo a todo el territorio estatal sino además a demarcaciones vecinas como Tlaxcala (que no cuenta con una central como tal), Querétaro, Puebla y Veracruz.

Esta visión grupal abarca el sueño de convertirse, en un futuro no tan lejano, en la mejor Central de Abasto de Latinoamérica, con un modelo basado en el cumplimiento de todas y cada una de las normas técnicas establecidas.

Cabe mencionar que los primeros interesados en dicho esfuerzo trabajan en la formalidad; es decir, no son improvisados ni ambulantes, cuya actividad y aspiración legal les ha permitido ya; por ejemplo, la compra de un terreno de 25 hectáreas en Zapotlán, cuyo costo rebasó los 200 millones de pesos.

De cristalizarse, este centro de abasto generaría hasta 5 mil empleos directos y 3 mil indirectos, según cálculos de los implicados, justo en un momento donde la realidad económica requiere nuevas fuentes de ingresos por y para hidalguenses.

 

AUTÓNOMOS. Algo raro pasa al interior de la CNC, pues resulta que nadie sabe, nadie supo, cuáles son las actividades del ente que supuestamente apoya a campesinos. Tal parece que los liderazgos reales abandonaron desde hace mucho al organismo, otrora base de votos para el PRI en Hidalgo.

Lo cierto es que la fecha para su renovación caducó desde hace meses y hoy más de uno ya anda en campaña (con o sin permiso) para hacerse de esta dirigencia; hay quienes dicen que eso sucederá hasta que el recién nombrado presidente “tricolor”, Leoncio Pineda, reciba la orden de quién va, la cual podría incluso ser influenciada (¿otra vez?) por los de apellido de color Rojo.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap