Condicionan labriegos llegada de últimas calderas a refinería

-Demandaron una fuerte suma de dinero al señalar que hubo daño en caminos

-Con dicho monto pretenden dar mantenimiento en beneficio de los ejidatarios

MALA NEGOCIACIÓN

Ángel Hernández

p4-NIEGANPrevalece la oposición al paso de reactores de coque para el aprovechamiento de residuales de la refinería Miguel Hidalgo, por ello se tuvo la presente semana por parte de ejidatarios de Atotonilco de Tula renuencia al tema, quienes se niegan a permitir el paso del último convoy que traslada las megaestructuras, al alegar daños estructurales en caminos interparcelarios de su núcleo ejidal.

A cambio de permitir que las también llamadas calderas cumplan con el último trecho hacia el tren de refinamiento (aproximadamente 14 kilómetros), comuneros solicitaron que la empresa Transtell -encargada del traslado de los armatostes- otorgue una fuerte suma de dinero, que aún no ha sido revelada.

Desde mediados de semana la firma transportista, junto con ICA Flour, que está a cargo del ensamble de los tambores, tratan de negociar con los labriegos, pero hasta ahora se supo que el diálogo resultó infructuoso.

De acuerdo con fuentes consultadas, los ejidatarios tienen la intención de que el recurso posiblemente obtenido sea utilizado en la reparación de sus caminos, que el primer convoy de reactores dejó en pésimas condiciones, expusieron que el beneficio sería para todos.

Los armatostes en tanto se encuentran varados sobre la carretera Jorobas-Tula, a la altura del fraccionamiento Senderos del Pedregal o Casas Quma en Atotonilco de Tula y se estima sigan ahí paradas hasta mediados de la siguiente semana, pues ninguna de las partes cede en la negociación.

De acuerdo con el presidente de Trastell, Carlos Tellería Beltrán, la mala planeación es lo que ha generado el retraso en el traslado de los reactores, que ha supuesto un incremento de al menos 35 por ciento en gastos presupuestados y generó un retraso de más de un año.

Según cálculos de la empresa el tiempo estimado de traslado era de seis meses, pero llevan casi un año siete meses.