En sentido contrario

David Tenorio

FOTO DAVID TENORIO COLUMNACon la aprobación de la eliminación del fuero constitucional a funcionarios públicos estatales, municipales y legisladores locales se construye el escenario de igualdad que exige la ciudadanía hidalguense. Con ello se cristaliza una demanda de la población, de hace ya muchos años.

Con la reforma aprobada, la responsabilidad de cualquier servidor público por delitos del orden común será exigible conforme a la legislación penal aplicable, sin requerir declaración de procedencia o trámite adicional alguno, garantizando con ello la igualdad en la aplicación de la ley.

La lamentable asociación entre políticos y corrupción, posicionó al fuero en la opinión pública como manto de impunidad y no como herramienta para cumplir adecuadamente sus funciones.

Además es sabido que las renovaciones morales y códigos de ética terminaban siempre en evidentes derrotas del combate a la corrupción. La voluntad política en Hidalgo se concretó en la eliminación del fuero a todos los servidores públicos, incluidos diputados, alcaldes y gobernador.

Con el voto a favor por unanimidad de los 25 diputados presentes en la sesión -de 30 que integran el Congreso local-, se aprobó la propuesta presentada por Omar Fayad el pasado 2 de marzo.

El fuero es una protección que impide que ciertos funcionarios sean procesados penalmente si la protección no había sido retirada primero por el órgano competente. En su concepción original tenía como objetivo fungir como contrapeso para proteger la libertad de expresión e independencia de representantes ciudadanos: los diputados. Lamentablemente el fuero en algunos casos no era usado como protección contra el abuso de autoridad, sino como abuso de ella.

El primer gran paso hacia el Sistema Estatal Anticorrupción ha sido dado. Pero la presencia o ausencia del fuero de poco sirve si no hay un sistema de procuración e impartición de justicia medianamente robusto.

Sobre todo cuando el estudio de octubre de 2016 titulado: “México, Anatomía de la Corrupción”, de María Amparo Casar e IMCO, calificaba a Hidalgo con el 78% de percepción de corrupción y sólo con 46% en calidad de transparencia. La eliminación del fuero establece un parangón, precisamente en sentido contrario a los números con que se recibió el gobierno.

 

 Twitter: @David_Tenorio