Amagues

Juan José Herrera

Juan José HerreraLos enfrentamientos más graves ocurrieron en 1988, según cuenta la historia, donde hubo dos muertos y varios heridos, pero es un conflicto que tiene al menos 100 años o incluso muchos más, pues una de las partes afirma tener documentos virreinales que avalan la propiedad, mientras la otra insiste en que dichos oficios ya no son válidos.

Así, continúa uno de los problemas por tierras más añejo de la entidad: el que disputan ejidatarios de Tezontepec de Aldama con los de Mixquiahuala.

Durante distintas fechas han sido por lo general dirigentes de organismos “campesinos” quienes se apropian de una bandera por demás rasgada, que obliga a los gobiernos en turno a volver la mirada hacia la zona conocida como Cinta Larga, una planicie de mil 899 hectáreas de cultivos, para “llevar agua” a sus respectivos “molinos”.

Apenas en mayo pasado los grupos en disputa reanimaron la lucha, una que el gobierno de Manuel Ángel Núñez Soto dio por concluida con el cumplimiento de diversas solicitudes, como la indemnización de labriegos de Tezontepec con 70 millones de pesos, proyectos productivos, una universidad y hasta la edificación de un hospital regional, inconclusa quedó la promesa de viviendas.

Sin embargo, ahora bajo la batuta de la Unión de la Fuerza Indígena y Campesina (UFIC), brazo político del aún senador hidalguense Isidro Pedraza, habitantes de la comunidad de Mangas renuevan los arrestos para darse con piedras, palos, tubos y lo que encuentren en el camino, contra sus vecinos de Mixquiahuala.

El detonante en esta ocasión fue la supuesta desaparición de su correligionaria, Karen Izolda Taxiloga Durante, quien también es integrante del Comité Indígena Agrario de Tezontepec de Aldama y uno de los nombres más sonados durante los últimos años en materia de conflictos de la zona, la cual fue vista por última vez el pasado 26 de agosto de este año, pero ya apareció.

“Preocupados que su desaparición sea un acto de represión por la lucha para la recuperación de las tierras comunales”, el comité estatal del organismo amaga con incendiar de nuevo aquella llanura.

Interesante sin duda que esta bronca sea reactivada, casi siempre, en los márgenes de procesos electorales venideros; prudente sería cuestionar a Pedraza Chávez sobre posibles ventajas para nuevos encargos políticos y demás asideros comunes ante una efervescencia que ya comienza a calentar a demasiados organismos supuestamente agrarios.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap