Calibración y ajuste

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres AguirreLejos de aquellos tiempos en que el priismo lanzaba “las campanas al vuelo” para renovar a sus sectores y organismos, el Comité Directivo Estatal “tricolor” nombró nuevos dirigentes en la CNC, CNOP, Onmpri y la Red de Jóvenes por México de forma tan sorpresiva que la propia militancia aún no entiende qué pasó.

Sin interrumpir los nombramientos de presidentes y secretarios municipales, la cúpula priista designó a Alejandro Ramírez Furiati como delegado especial con funciones de presidente en la CNC, su otrora fortísima ala campesina.

Yarely Melo Rodríguez rindió protesta como dirigente en Hidalgo del Onmpri; Diego Ordaz Castillo hizo lo propio en la Red de Jóvenes y en un movimiento que dejo atónitos a muchos, Salí Bass Arroyo aceptó la responsabilidad de dirigir la CNOP.

Estos cambios, anunciados desde la llegada de Leoncio Pineda Godos a la dirigencia de partido, más que dejar boquiabiertos a muchos, envían señales contradictorias a la militancia que aún no sabe cómo, cuándo, dónde y por qué se echa mano de estos perfiles.

Tradicionalmente en el PRI había un reparto de cargos entre las corrientes internas que hacían un equilibrio de fuerzas, dejaban conformes al panteón (del latín pantheon, templo de todos los dioses), lograban cohesión y así enfrentaban las elecciones. Pero, por lo menos de arranque no se percibe que esta sea la ruta que busque la cúpula.

La militancia priista ya se manifestó, argumenta que no hay congruencia entre el discurso que propone renovación y luego recibe la noticia de que Ramírez Furiati, un representante de la Casa Real de Huichapan, una de las corrientes más predominantes y anquilosadas del priismo en México no sólo en Hidalgo, dirija la CNC.

Por si fuera poco, Furiati falló estrepitosamente en su papel de mediador político durante los conflictos de enero en Ixmiquilpan, donde supuestamente era delegado de gobierno.

Salí Bass es conocido por sus deslealtades al PRI en toda la zona Otomí-Tepehua. Siempre ha sido señalado por trabajar veladamente a favor de la oposición si los candidatos del “tricolor” no son de su conveniente agrado. Principalmente sorprende que llegue a dirigir un sector donde no participa y por lo mismo no tiene nada el menor liderazgo o reconocimiento.

Este escenario, a lo lejos, no se ve con fuerza suficiente para enfrentar con éxito la elección federal de 2018. Pareciera que el trabajo partidista se hace más por cumplir, por no dejar, para evitar señalamientos que verdaderamente por convicción.

Quizás la carrera contra el tiempo que lleva el PRI tiene hasta la semana que entra para concluir las renovaciones obligadas por la autoridad electoral si es que desea cumplir con todos los requisitos para participar en las elecciones del año próximo, obligaron a echar mano de lo que fuera para salir del compromiso, puede ser; sin embargo, tanto en la renovación de los comités municipales como en las dirigencias de los sectores, predominan dos corrientes internas, diría que las únicas que tienen aliento.

 

  Twitter: @bamtorre

@vocales_radio