FOTONOTA

LA CAMPANA

SÍMBOLO INMORTAL

p2-fotonotaHidalgo retoma el pasado para convertirlo en un símbolo del presente con la campana conmemorativa de Independencia, que desde el 15 de septiembre de 2016 sonó en la Plaza Juárez de Pachuca, para iniciar el compromiso adquirido del gobierno con los hidalguenses de alcanzar un mejor desarrollo. Esta campana, cuyo origen recuerda que Hidalgo también es cuna del Grito de Independencia, cuando el 16 de septiembre de 1812 en el municipio de Huichapan los insurgentes Ignacio López Rayón y Andrés Quintana Roo subieron hasta el balcón de la Casa del Chapitel para replicar “el grito” que dos años antes realizara el cura Miguel Hidalgo y Costilla para comenzar el movimiento independentista en México. De esa forma comenzó una gran tradición no sólo para el estado, sino también para el resto del país, pues cada año, un poco antes de la media noche, como testigo fiel del pasar de los años cada campana, en cada rincón del país, “hace un llamado” a todos los mexicanos, para recordar a los héroes que heredaron la patria. Así de grande es este emblema, así de valiosa la campana conmemorativa réplica de la del Chapitel, forjada en Tlahuelompa, comunidad enclavada en la Sierra Alta hidalguense del municipio de Zacualtipán y cuya confección, producto del talento de artesanos de una antiquísima tradición, es sinónimo de destreza, manejo de elementos y paciencia sin fin. Maestros en la elaboración de licores de mesa, imágenes religiosas, instrumentos musicales de viento como trombones y trompetas, mantienen sobre todo un prestigio inigualable en la confección de campanas metálicas desde tiempos inmemorables. La fundición de campanas en esta zona del estado se desarrolla a partir de un molde de barro y la aleación de estaño, bronce, cobre y oro. Las hay desde las que son del tamaño de la palma de la mano, hasta las que repican en lo más alto de catedrales, de diferentes formas y acabados. Representa un largo y laborioso proceso, que comienza con la selección de materiales, los moldes se hacen primero de lodo, para que una vez en estado líquido puedan tomar la forma preestablecida, cuidadosamente diseñada, pues dependiendo de si se quiere más plateada o dorada debe llevar un porcentaje mayor de bronce o cobre. Las grecas e inscripciones se trabajan con bajo relieve, primero en madera y más tarde en cerámica; tras largas sesiones de martilleos, bruñido, limpieza y pulido, se obtiene una hermosa pieza con forma de  campana, como la que conocemos. Así fue hecha la imponente campana que hoy se encuentra nuevamente en la capital del estado, la misma que fue especialmente elaborada para la celebración de esta noche del Grito de Independencia en nuestro estado y que ya es considerada como la tercera más grande del país.