Irregularidades en la Procuraduría 

Leonardo Herrera

 

Leonardo HerreraLa Procuraduría de Justicia en el estado enfrenta deficiencias e irregularidades heredadas del periodo de Alejandro Straffon que van desde el rezago de averiguaciones previas (hoy carpetas de investigación) de 12 años sin resolver hasta la mala construcción de edificios y abusos en otros más.

Desde que inició el proceso del nuevo sistema de justicia penal, se dividieron dos subprocuradurías, una la del Sistema Acusarorio y Oral quedo a cargo de Said Escudero Isra, la otra con Cuauhtémoc Granados, ambas con tareas muy específicas, la primera iniciar los nuevos

procesos y agilizarlos, la segunda abatir los rezagos superior a las 10 mil averiguaciones previas.

Eso ocurrió en los últimos dos años de la gestión del procurador Alejandro Straffon, ninguna cumplió la expectativa que se tenía, pues al llegar los números que enfrentó Ramiro Lara Salinas le preocuparon más de lo que pensaba, el rezago no se abatió y por el contrario creció, lo mismo que las quejas de abusos, extorsiones y señalamientos todos los días de lentitud en los procesos de cada una de las áreas de la Procuraduría y Policía Investigadora.

Pero no fue lo único, el actual procurador tuvo que enfrentar irregularidades graves que abren la sospecha de un mal uso y abuso de los recursos públicos destinado por la federación y el estado a la construcción de espacios para el nuevo  sistema de justicia penal.

En la Subprocuraduría del Sistema Acusatorio y Oral, los planos de la construcción del nuevo edificio incluía una tina tipo jacuzi para el titular del área en el privado y oficinas que no eran funcionales y en cambio muy costosas, lo que obligó a detenerlas y evitar que siguiera como originalmente se presupuestó y planeo.

La misma historia se repitió con los edificios de Tulancingo y Pachuca, donde no han sido recibidas por el procurador debido a las inconsistencias en la construcción.