GRILLERÍAS

MES

Grillerías El 19 de septiembre pasado, a 32 años de aquel 1985, el centro de México fue sacudido nuevamente por un terremoto e incluso cuando los estragos fueron menores a los de la década de los 80 -del siglo pasado- el respaldo no fue omitido; aunque la crisis ya pasó el apoyo aún se necesita. Independientemente de las coyunturas políticas e incluso electorales, el punto es que esta nación está en una reconstrucción, literal y metafóricamente. De ahí que organismos de distinto corte externan el llamado para seguir con el apoyo que aún se necesita.

 FINTA

 Tal parece que a Armando Azpeitia se le olvida que el SNTE es el único organismo sindical que reconoce la Secretaría de Educación (tanto estatal, como la federal) y en ese sentido evidencia como su ansía por otros fines lo hace llevar al extremo las acciones de presión. Recientemente en su cuenta de Facebook hizo una convocatoria para un desangrado que tuvo como sede las oficinas de la SEPH y bueno, aunque él pregona que es por apoyar a los maestros, sería muy interesante saber si ya les comentó que igual anda buscando “algo” para las próximas elecciones; de ahí que ande azuzando a la gente en lugar de en realidad erigirse como un verdadero líder magisterial. 

 OMISOS

 Para nadie es un secreto que el tema de la invasión de rutas es un problema fuerte en varias regiones de la entidad; ejemplo de ello es el tema relacionado con la Asociación de Transportistas el Mezquite, en el cual uno de sus líderes murió y aún no hay avance en el esclarecimiento. A mediados de junio pasado, el exdirigente Fausto Fuentes Torres denunció varias de las anomalías en la región Tasquillo, específicamente las relacionadas a la tolerancia de las autoridades del ramo hacia los taxistas tolerados (“pirata”) pues a estos se les permite transitar sin documentos cuando al otro grupo les exigen toda una serie de papeles. Al paso de los meses  y sin la intervención de la Secretaría de Movilidad y Transporte: el 15 de septiembre, por la tarde, Fuentes Torres fue asesinado, presuntamente a consecuencia de la misma riña. A más de un mes de este hecho no hay información sobre las investigaciones del homicidio o acciones contundentes para resolver el conflicto entre ambos grupos.

Pero como pasa en muchos otros aspectos, “nadie sabe nada” y los altos mandos simplemente se “echan la bolita”. Pésimo.