Alianza

Juan José Herrera

Juan José Herrera La visita ayer de Andrés Manuel López Obrador a la región Huasteca de Hidalgo y las consiguientes que realizará en diversas regiones de la entidad, sirvieron como el pretexto ideal para que el Partido Encuentro Social anunciara que no existe disposición local para establecer una alianza con el Movimiento Regeneración Nacional.

Conforme pasen los días se comprobará, por el contrario, que el PES luchará en Hidalgo por aliarse con el PRI, lo que confirma que sus liderazgos visibles, caso concreto el del aún diputado federal Alejandro González Murillo, no están dispuestos a fracturar la relación que lograron y mantienen con el gobierno estatal.

El propio dirigente del Revolucionario Institucional, Leoncio Pineda, adelantó ya la posibilidad de caminar juntos “tricolores” y pesistas en una misma senda cuyo destino final será julio de 2018.

También debe hablarse sobre lo que representó la no llegada del secretario de Gobernación, Miguel Osorio, a la cima de la candidatura a la Presidencia de México, lo cual modificó de manera significativa el escenario proyectado tanto para el PES como para el PRI.

Y es precisamente la Huasteca donde el PES intenta hoy despuntar y reforzar su presencia, en municipios que históricamente han permanecido más vulnerables y al cobijo de programas paternalistas que significan a la postre inminentes votos.

Tan afligidos andan en el PES por “dar en el clavo” que cada vez corren más rumores de reactivar añejos perfiles, ciertamente olvidados por el propio PRI, de quienes puedan aprovechar experiencias y generar confianzas dentro de los diversos grupos políticos cansados de desdenes; esta semana el nombre más sonado fue el del exdiputado y exfuncionario Eugenio Segura Marroquín, quien en otros tiempos tuvo encargos de cierto peso.

También fue notoria, hace apenas unos días, la visita del delegado de la Sedatu, Onésimo Serrano, y la del médico veterinario, Luis Jaime Osorio, quienes poseen buen capital político desde hace tiempo en la región, sobre todo a partir de la labor que realizó el primero cuando dirigía los destinos de la CNC en el estado y quienes continúan con la entrega de apoyos provenientes de la federación.

Sólo sería cuestión de días para que la coalición PRI-PES tome forma en Hidalgo, lo que no necesariamente debe observarse como un acto de insurrección a la dirigencia nacional, sino más bien como un acto desesperado por ganar posiciones antes seguras… hoy demasiado volátiles.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap