Francisco Olvera, ¿deslealtad o coyuntura?

Alberto Witvrun

Alberto Witvrun El arribo del exgobernador de Hidalgo, José Francisco Olvera Ruiz, a la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de la Ciudad de México ya se esperaba, mientras en los mentideros políticos le dieron diferentes lecturas, la más socorrida: que aún antes de concluir su mandato se alió al grupo de Luis Videgaray Caso que ganó la candidatura a su antecesor, Miguel Ángel Osorio Chong.

Entonces apareció la versión de que al registrarse la nueva fuga de Joaquín Guzmán Loera se armó un complot, pensando que Osorio Chong saldría de la Secretaría de Gobernación (Segob) y no influiría en la definición de la candidatura a gobernador y que la decisión correspondería a Olvera Ruiz, lo que marcó un distanciamiento mayor, al no ser así y conocerse que sería postulado Omar Fayad Meneses, los olveristas trataron de evitarlo.

Los olveristas olvidaron que su jefe fue impuesto por Miguel Ángel Osorio, aun cuando las encuestas favorecían a Omar Fayad y que en segundo lugar se ubicaba Jorge Rojo García de Alba, hoy director del Registro Nacional de Población (Renapo); en lealtad a que Olvera Ruiz le abrió la puerta de la política partidista en 1990 al incorporarlo al PRI Pachuca.

Desde donde Osorio Chong se ganó la oficialía mayor del ayuntamiento capitalino con Mario Viornery Mendoza en 1991 a quien acompañó como secretario de acción electoral del PRI Hidalgo y luego lo relevó en la dirigencia estatal en 1994 convirtiéndose en el presidente más joven del “tricolor” (29 años), pidiendo al gobernador Jesús Murillo Karam una sola posición: la Secretaría General para Francisco Olvera.

Cuando Osorio Chong fue secretario de Gobierno con Manuel Ángel Núñez, se llevó a Olvera Ruiz como coordinador jurídico y ya gobernador lo hizo secretario de Gobierno y lo impulsó a la alcaldía de Pachuca, de donde salió para ser candidato a gobernador, donde se inició un distanciamiento a pesar de que Miguel Osorio mantenía la jefatura política en Hidalgo.

Por ello se habla de traición; la otra versión es que Francisco Olvera trabó fuerte relación amistosa y política con Mikel Arriola Peñalosa y fue el candidato a jefe de gobierno de la Ciudad de México quien pidió que relevara a Eruviel Ávila en la dirigencia priista de la capital del país, lo que Luis Videgaray, que se mantiene como adversario del titular de Segob, lo vio con buenos ojos, lo que no afecta la relación José Antonio Meade y Miguel Ángel Osorio, que es buena y sin intermediarios.

 

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