Fría disciplina priista

Carlos Camacho

Carlos CamachoLuego de meses de desencuentros, desatenciones y un sin número de agravios, la clase política priista en Hidalgo se reencontró la tarde del lunes pasado en el domicilio particular de Julio Valera Piedras, donde se congregaron alrededor de 150 comensales, todos ellos para acompañar al visitante, un “ciudadano sin militancia política”, como se autodefine el precandidato presidencial, José Antonio Meade.

Por la mañana encabezó un encuentro con representantes de diversos medios de comunicación, blogs, radio, televisión e impresos; luego se encontró con jóvenes y más tarde en una comilona con la clase política “tricolor”.

Al encuentro acudieron representantes de diversas corrientes y grupos de la entidad, con sus excepciones, pues se notó la ausencia; por ejemplo, de Noé Paredes Salazar y su hijo Noé Paredes Meza, de Aurelio Marín, de Carlos Teodoro Ortíz, empresario minero de la región de Zimapán.

Entre sopa de quintoniles, chiles rellenos de escamoles y jabalí de (¡quién más!) Don Abel, en un apretado espacio, el precandidato de la coalición formada por PRI, Panal y PVEM, tuvo tacto para resaltar algo de entre los principales invitados. Así, tuvo elogios para los exgobernadores, Otoniel Miranda, Adolfo Lugo, Jesús Murillo, Manuel Angel Núñez, Miguel Angel Osorio y Francisco Olvera.

Eso sí, el discurso del orador principal fue como el clima, contrastante con el del gobernador Omar Fayad Meneses, quien con más pasión llamó a la unidad partidista, esa que desde su triunfo se había perdido, según algunos de los propios invitados.

De los delegados del gobierno federal, resaltó la ausencia de la representante del IMSS, Lourdes Osorio. Eso sí, en la mesa principal, al lado del precandidato, estuvo el exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, sin afanes de protagonismo.

Al final una encerrona que, como uno de los convidados resumió: fue “una reunión de fría disciplina partidista”.

 

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