Amarres  

Juan José Herrera

 

Juan José HerreraHoy habrá una conferencia de prensa donde Gerardo Sosa, amo y señor de la UAEH, seguramente dará a conocer los dignos y augustos motivos de su renuncia al PRI.

Sería interesante que en el mismo marco, Sosa Castelán hablara; por ejemplo, del rumor que corre cada vez más fuerte respecto a que en reciente visita a Hidalgo otorgó al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador una suma que oscila entre los 50 millones de pesos para su campaña pero también para asegurar varias posiciones para él y sus allegados, como la que ya trascendió para la secretaria general del personal académico, Lidia García.

De comprobarse dicha especie, hasta los cimientos de la propia universidad podrían tambalearse, pues todo apunta a que Sosa Castelán ya tiene negociaciones más que amarradas para volver a hacerse del fuero federal.

Lo que tampoco se cuenta es que esta urgencia del fuero provendría por la cada vez más cercana imposición de un contralor interno para la máxima casa de estudios del estado, que daría claridad al uso de los recursos públicos que le llegan, por lo que estarían “bajo la lupa” de la fiscalización todos los negocios, turbios o legales, que puedan tener cabida al amparo del Patronato, desde el cual durante muchos años el propio Sosa ha designado a su vez rectores a modo y corrido a quienes no están de acuerdo con su pequeña dictadura.

Esa renuncia, hace apenas unas horas, resultó más bien la crónica de un “divorcio” anunciado, bajo argumentos dignos de análisis del discurso, donde inclusive advirtió un “secuestro (del PRI) en perjuicio del interés superior de la comunidad” y donde además existen “privilegios para unos cuantos y la exclusión de la mayoría”, que tan noble y digna conciencia ya no puede permitir.

Dicha estrategia formaría parte de un plan mucho más complejo, cuyos dividendos pueden provenir del Movimiento Regeneración Nacional y de los amarres definitivamente ya establecidos a través del PAN, PRD y MC.

Sin las supuestas ataduras “tricolores”, a las cuales de cualquier modo jamás hizo caso, Gerardo Sosa se convierte en un animal político mucho más peligroso y que incluso puede crecer aún más.

 

DICHARACHEROS. Persiste la guerra de “dimes y diretes” entre integrantes de la Sección XV del SNTE y defensores del pasado que involucra nombres de exdirigentes como Moisés Jiménez o Mirna García, avivados por Sinuhé Ramírez, quien ahora aspira a agenciarse una diputación federal y acusa difamaciones en su contra; el terreno de las disputas: las redes sociales, donde simpatizantes de ambos bandos demuestran qué tan bien educado está el magisterio hidalguense.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap