Asalto a la tierra genera pérdidas con ventas ilegales de gusanos

 

-Productos derivados del maguey son saqueados por quienes arrebatan ganancias

-Aún no existe una protección debida a magueyes, sobre todo en región del Altiplano

LAMENTABLE REALIDAD

 

Milton Cortés

p11-ofertaLa diversa oferta turística que existe en el estado de Hidalgo, entre otros muchos atractivos para sus visitantes, como los recorridos por las haciendas, parques acuáticos y sus incontables escenarios naturales, que siempre estarán acompañados por una diversidad de gastronomía que incluye los platillos exóticos, es fuente de empleos y generación de mejores condiciones económicas.
La región de Altiplano es por excelencia la mayor productora de magueyes, que además de sus conocidos derivados como el aguamiel y el mixiote, en su entorno pueden ubicarse otros codiciados alimentos como el gusano maguey, el chinicuil y los escamoles.
La existencia de este tipo de gusanos comestibles utilizados para elaboración de platillos exóticos que han ganado una amplia aceptación entre el gusto gastronómico de los visitantes, suelen ser en la presente temporada altamente demandados por representantes de la cocina regional y también por restauranteros reconocidos de otros puntos del país.
Dicha situación ha derivado en que Hidalgo se posicione gastronómicamente en las altas esferas del arte culinario, pero independientemente de que se proyectan a Hidalgo ante el resto del país en el tema gastronómico, siempre existen situaciones negativas en torno a esta importante actividad.
CASOS. Para Raimundo Mendoza Arteaga, productor de maguey y recolector de este tipo de gusanos, la demanda que tienen para la extracción de los mismos permite que su precio se dispare en la temporada de marzo a mayo, triplicando incluso el valor que normalmente tienen.
El fenómeno económico en torno a la venta de gusanos de maguey, chinicuiles y escamoles se ve afectado por el comerciante informal, el cual saquea los espacios de extracción de los gusanos y afecta directamente en el aspecto monetario a los propietarios y campesinos dueños de las tierras en las que es posible dar con su ubicación.
“El costo del chinicuil; por ejemplo, se llega a posicionar hasta en los 600 o 700 pesos por kilo o litro, eso hace muy interesante para los saqueadores el extraerlos y venderlos por su parte, en virtud de que todo lo obtenido representa ganancias; sin embargo, no se detienen a pensar que para el productor se refleja en graves pérdidas y no porque exista una manera de producir chinicuiles, gusanos de maguey y escamoles en específico, sino porque son extraídos de tierras particulares y en ese sentido quien se interna a ellas sin el permiso correspondiente está invadiendo la propiedad privada”.
UTILIDADES. Estimó el productor de la región que cuando las temporadas son buenas, las ganancias obtenidas son superiores a los 30 mil pesos en algunos casos, independientemente de la manera de comercializar a favor de la gastronomía típica hidalguense.
Reconoció que en la actualidad no solamente el empresario restaurantero local es quien solicita estos productos naturales sino que reconocidos cocineros de otros estados llegan hasta Hidalgo para obtener los codiciados gusanos y la hueva de hormiga, mejor conocida como escamoles.

“Para los saqueadores es muy fácil operar, porque se internan por las noches o por las tardes a los terrenos que muchas veces no son custodiados debidamente por los propietarios y prácticamente desentierran las ganancias ubicadas debajo de los magueyes, sin reconocer que incurren en un delito al internarse en la propiedad privada y eso es una situación que los propietarios de muchos de los terrenos han denunciado ya ante las autoridades de distintos municipios”.

 

CORRUPCIÓN. Por si fuera poco, destacó el productor que no ha sido posible frenar la extracción ilegal debido a la escasa colaboración que existe entre autoridades y agricultores.
“Por lo que sabemos existe una ley que protege al maguey y donde se estipula el castigo al que se hace acreedor quien promueva su saqueo, pero consideramos que es necesario que en este aspecto se castigue a quien explote de manera indebida los gusanos y hueva de hormiga con fines de comercialización, ya que de manera ilegal son miles de pesos los que dejan de obtener los propietarios de las tierras de donde se extraen y que son arrebatados por oportunistas que incurren en la extracción ilegal, llevándose la mejor tajada económica”.
Añadió que pese a los llamados a las distintas presidencias municipales, al menos en esta región del estado, no ha sido posible concretar acuerdos para hacer propuestas vía las asambleas municipales, con el fin de integrar acciones que castiguen a los saqueadores de estos exóticos alimentos.
“La labor más loable que se pudiese hacer es el que se fortalezcan las acciones de colaboración entre productores, agricultores y autoridades, con la finalidad de que se respete el sentido de la propiedad, que se castigue directamente la explotación ilegal de gusanos y hueva de hormiga, ya que en los últimos tiempos la constante demanda para la elaboración de platillos típicos hidalguenses generó altos costos, pero que también promueve la aparición de más explotadores que resultan los mayormente beneficiados en el aspecto económico”.
ANTECEDENTES. Este es un tema que se presenta desde hace muchos años, pero que actualmente por el crecimiento de la industria restaurantera y de la gastronomía local es que se percibe en mayor grado, pero las pérdidas siempre han sido considerables y es momento de que se respete la propiedad ajena y que se respeten todos los derivados que de ella puedan desprenderse, por parte de quienes lucran con dichos alimentos y que cuya venta representan altas ganancias monetarias que van a dar a una sola mano, lamentó en nombre de los productores locales.