Testifican miles marcha silenciosa de penitentes

POR LAS CALLES

Ángel Hernández

Al menos 30 mil personas, entre lugareños y turistas, fueron partícipes de la Procesión del Silencio en Tepeji del Río, que en este año cumplió 64 años ininterrumpidos de realizarse en el marco de la conmemoración de la Semana Santa.

El acto religioso forma parte de una de las tradiciones más arraigadas en el municipio, además de ser ya un atractivo turístico por las dimensiones de la marcha, colorido y actores caracterizados como los protagonistas de la Pasión y Muerte de Cristo.

Año tras año aglutina a miles de fieles católicos y paseantes de todas las latitudes del centro del país, además de diversos puntos de la República, que asisten a presenciar cómo los arrepentidos guardan luto por la crucifixión de Cristo, acompañados de imágenes religiosas y escenificación de la vida y Pasión de Cristo.

Como cada año la procesión recorrió cerca de kilómetro y medio por la avenida Melchor Ocampo en un ambiente de misticismo y religiosidad popular, encabezado por integrantes de la agrupación de Los Cuadros Bíblicos y de la Hermandad del Santo Entierro, quienes cargan al Cristo de Caña.

Visten túnicas amarillas, blancas, rojas y púrpuras, que significan alegría, gozo, tristeza y luto por la vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

El recorrido continuó con la Urna del Santo Entierro, cargada por penitentes y con la imagen de la Virgen Dolorosa. A lo largo del recorrido las luces del alumbrado público y de las casas se apagan con el paso del contingente, las calles sólo son alumbradas con antorchas colocadas a las orillas de las azoteas de casas y edificios de la avenida principal.

Las actividades comenzaron desde temprana hora, cuando arribaron los camiones y personal que se encargó de la instalación y decoración de los cuadros bíblicos.