Vacíos

Juan José Herrera

Todo parece indicar que al interior de varios búnkeres de candidatos a la senaduría, así como de quienes buscan una diputación federal, prevalecen las reuniones de emergencia con el afán de establecer ajustes respecto a las estrategias para conquistar voluntades.

Son, sobre todo, los priistas en sus respectivas coaliciones, bajo el nombre de “Todos por México”, quienes tiran o aflojan en el afán de mejorar ante el cada vez más cercano primero de julio, día de la elección.

Además tras presentarse el primer balance sobre el lugar que ocupan en las preferencias del electorado, amén de los estudios y análisis con que cuenta cada aspirante y que permiten anticipar escenarios, donde por cierto va ganando el abstencionismo.

Sin embargo, algunos ánimos en particular ya resienten el peso de una campaña en general desangelada, que bien podría cobrar nuevo vigor a partir del 29 de abril, fecha en que comenzará de forma oficial el proselitismo de quienes buscan una curul en el Congreso local.

Recientemente, según se cuenta en los corrillos políticos, hubo una reunión con la más alta esfera en la entidad, donde el llamado insistente a los participantes fue a no despegarse del piso; es decir, a recordar que no por el hecho de ser candidatos del partido en el poder son más que la población a la que exigen el sufragio; a ser humildes pues, ya que más de uno presenta actitudes incongruentes con el discurso.

Quienes de plano continúan enfrascados en pleitos, traiciones y trabajos personales, más que de equipo, son los panistas; las recientes renuncias de algunos perfiles olvidados por su propio organismo, pero eso sí con demasiadas ansias por seguir mamando del erario, evidencian el desmoronamiento ya advertido desde hace tiempo y que, lo más probable, repercutirá al final en las casillas.

Tampoco pueden olvidarse “madruguetes” y “jugadas de tres bandas”, como lo visto al interior del PT, donde vaya que pesó el acuerdo con los morenistas para incluir sin decir “agua va” en las “pluris” a los exdirigentes del SNTE, Moisés Jiménez y Mirna García, que de igual forma confirma la quebrada relación que persiste entre integrantes del magisterio y por ende en su partido, el Panal.

A poco más de 60 días para la elección, los cansancios, choques y hasta los rumores, comienzan a llenar vacíos que las meras aspiraciones no pueden llenar.

 

     Twitter: @juanjo_herrerap