GRILLERÍAS

UN TACO

Muy contentos pudieron verse recientemente, en la zona de Huichapan, a varios “tricolores”, encabezados por el exsecretario de Gobernación, Miguel Osorio, degustando las tradicionales carnitas del mercado municipal, donde el hoy aspirante a la senaduría exhortó a visitar esta zona y disfrutar de la rica gastronomía local. Llamó la atención la presencia de Jorge Rojo, quien hacía mucho no aparecía al lado del también exgobernador de Hidalgo, además de Nuvia Mayorga y Cuauhtémoc Ochoa.

ROTUNDOS

Indicaron los grillitos que cada vez es más notorio el malestar que prevalece al interior del Movimiento Regeneración Nacional en Hidalgo, a tal grado que crece como la espuma el rumor de que los liderazgos en el territorio estatal ya lanzaron un amague de que no habrá ningún apoyo de las bases a los candidatos impuestos por el Grupo Universidad y que, por el contrario, harán todo el trabajo en contra posible para demostrarle a los hermanos Sosa que sus acuerdos nacionales no tendrán efecto aquí. A ver cómo les va.

LABORIOSA

Señalaron los grillitos que quien cumple bastante bien el adagio de que “a quien dos amos sirve con uno queda mal”, es la jefa de prensa de la Profepa, Lucero López, pues anda más que ocupada por las múltiples tareas que debe desempeñar pues además de este cargo, también desempeña funciones en la Secretaría de Seguridad Pública de Tizayuca y recientemente se le vio incorporarse a las actividades de campaña de otro de sus jefes, Edwin Hernández Garrido, a quien postuló el PES a una candidatura. Por lo que nomás “ni picha, ni cacha, ni deja batear”.

CONTRARIEDADES

Indicaron los grillitos que la exfuncionaria Erika Ortigoza participó en una especie de manifestación, pero ahora en Tulancingo, pues ante el obligado traslado de los felinos con que contaba el zoológico de dicha demarcación, la activista aprovechó (en su constante búsqueda de reflectores) para señalar que sí había condiciones para mantener a los “animalitos” en ese espacio, pese a contrariar el ordenamiento federal que los envió ya a un santuario en la Ciudad de México, donde por cierto tendrían mejor calidad de vida.