Debate

Juan José Herrera

Al determinarse por parte de las autoridades del Instituto Nacional Electoral los pormenores para la realización del primer debate entre quienes aspiran a la senaduría por Hidalgo, quedan abiertas varias incógnitas.

Por principio de cuentas qué veremos en dicha confronta de ideas, más allá de las acostumbradas diatribas y escenarios de ocurrencias.

En el aire de las actuales campañas, que no levantan ni interesan al grueso de la población, pesan además ciertas actitudes por aquellos que aún creen ser merecedores de los votos por el simple hecho de pertenecer a determinadas familias o por ser parte de estructuras más o menos mediáticas, olvidadas con el tiempo.

Meritorio sería; por ejemplo, dejar las vanidades a un lado y reconocer los problemas sociales históricos que prevalecen en Hidalgo, donde los representantes de esos mismos partidos políticos fueron responsables de las crisis que hoy atraviesa la entidad.

A mi parecer, a estas alturas del proceso electoral, decir que la propia población debe ser la que indique cuáles son las necesidades prioritarias para, posteriormente, formular propuestas, como pretenden varios de los hoy postulantes no sólo a la senaduría sino a las diputaciones federales y locales, es una verdadera falta de respeto, pues significa hacerse de la vista gorda y deslindarse de problemas comunes, insisto, derivados del pésimo manejo de recursos públicos, corrupción y demás deficiencias de un sistema que sólo vuelve a las bases cuando requiere del sufragio.

Qué veremos el próximo domingo 6 de mayo; ojalá que los participantes alcancen cuando menos a observar que representa una oportunidad histórica para convencer y para hacer conciencia de la importancia de manifestar la voluntad ciudadana en las casillas el primero de julio.

Ojalá podamos ver auténticas propuestas, sin innecesarios ataques que alimenten el hartazgo; ojalá podamos ver y oír un efectivo debate y no la habitual palabrería y demagogia que suele haber en este tipo de ejercicios.

 

LA MAESTRA. Tengo la fortuna, puedo decirlo así, de conocer a Paquita Ramírez Analco desde hace ya varios años. Mujer de luchas y victorias, quien no teme a los fracasos porque sabe que las derrotas son también experiencias para triunfos posteriores, hoy aspira a una diputación local bajo las siglas de su partido, el “tricolor”.

Después de mucho tiempo de trabajo, donde incluso prefirió en diversas ocasiones hacerse a un lado y ceder sus merecidas posiciones a otros y otras, hoy Ramírez Analco acepta todo lo que conlleva buscar su curul.

Seguro estoy de que la maestra dará cátedra en este periplo y alcanzará sus objetivos, pues es una mujer libre y de buenas costumbres… y eso hoy en la política es una gran ganancia.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap