GRILLERÍAS

SORPRESA

Vaya madruguete que dio el ayuntamiento de Pachuca a los vendedores ambulantes que laboraban en zonas como el Hospital General, Seguro Social y Plaza del Valle, pues bajo el argumento de que no contaban con permisos, la alcaldía al mando de Yolanda Tellería envió a las autoridades correspondientes alrededor de las cuatro de la mañana de este jueves para retirar todos los puestos e infraestructura de estas zonas y aprovechó para advertir que ya no permitirá influyentismos, corrupción ni impunidad de lideruchos que cobran “moches”. Ahora sí le salió lo valiente.

RETIRO

Por cierto que los grillitos comprobaron que el ayuntamiento capitalino ya decidió el retiro de sendas mantas colocadas en algunas oficinas con mensajes contra el gobierno estatal y la falta de presupuestos para atender temas como los incontables baches que hay por todas las calles y que competen en efecto a la parte municipal. Al parecer alguien aconsejó a la alcaldesa que en lugar de estar peleando apueste por el diálogo y la conciliación, estrategias que a veces funcionan mejor.

CREACIÓN

El que de plano sí “se voló la barda” (otra vez) fue el cada vez menos famoso Óscar “El Perro” Pelcastre, quien luego de observar las acciones ejecutadas por la alcaldía pachuqueña en contra de los comerciantes informales, salió con que mejor ahora formará un nuevo partido político para desde ahí buscar convertirse en el próximo alcalde. Al parecer este personaje es cada día más ocurrente… pero a como van las cosas, quién sabe.

¿QUÉ MILAGRO?

Un momento de vergüenza pública pasó la alcaldesa de San Agustín Tlaxiaca, Alma Dalia López, quien ayer resultó más que sorprendida y es que contaron los grillitos que al acudir como invitada a un acto de entrega de donativos a la Casa de la Tercera Edad encontró a una tía, a la que al parecer tenía mucho tiempo de no ver. Lo curioso del tema es que la abuelita le expuso que si ya no se acordaba de ella, pues la dejaron en este sitio, donde lo cierto es que recibe todas las atenciones con calidad y calidez, pero jamás regresó ningún familiar a visitarla, lo que generó sonrojos y risitas nerviosas.