Exitosos cursos de verano para menores con autismo

-Fue un tema complicado reunirlos debido a sus diferentes tratamientos

-Sin embargo, experiencia servirá tanto a padres como a los involucrados

CONCLUYEN CICLO

Milton Cortés

Al concluir los cursos de verano infantil, en los que se incorporó la atención a 17 menores con autismo, originarios de nueve municipios de la entidad, se reafirmó la estrategia pionera en atención en el estado y el país.
Entrevistada por La Crónica de Hoy en Hidalgo, Marcela Santillán Oliva, explicó al concluir los cursos veraniegos que se dejó en claro que los programas conformados por mujeres y hombres hidalguenses son de alta calidad y repercuten de forma positiva en la sociedad.
“Los cursos de verano en esta modalidad de atención nacieron ante la inquietud de una de nuestras integrantes que tiene un hijo con este padecimiento, ella nos animó a esquematizar un plan en el que se pudiera brindar atención a estos pequeños, bajo el conocimiento de sus cualidades y sus limitantes”.
Reconoció que previo a poner en práctica los cursos, hace dos años, pocos tuvieron fe en este proyecto que parecía inviable y que no arrojaría resultados favorables.
“El objetivo se lo planteamos a varios especialistas en el tratamiento de este padecimiento, quienes nos dieron su respaldo para ser partícipes de esta aventura, de igual forma lo compartimos con otros profesionales de la psicología y la pedagogía y así conformamos un grupo muy sólido de gente interesada en apoyar a los menores de edad con autismo quienes requieren de paciencia y conocimiento para sobrepasar los límites”.

Reveló que tratar con un menor con autismo no es una cuestión sencilla, ya que cada uno lleva un tratamiento en particular y el hecho de conjuntar a todos en un solo grupo es una tarea nada común y por ello se torna más difícil.
“Cada uno de nuestros niños tiene un carácter específico, un perfil ya muy definido que aunado a su padecimiento se vuelve complicado manejar, entonces el reto también fue para nosotros, el tener las herramientas para lograr que menores con el mismo padecimiento se interrelacionen entre sí de la manera más correcta”.
Del resultado obtenido durante el curso, que tuvo una duración de tres semanas, señaló que se dejan enseñanzas y aprendizajes tanto a los participantes como a los padres de familia, quienes egresaron con un poco de mayor conocimiento en torno al cuidado y convivencia con los menores.

La integración social la deben emprender todos los organismos sociales, deben buscar las formas idóneas para apoyar a los menores que lo requieran y no solamente a los que padecen autismo, sino a muchos otros que tienen alguna limitante física, mental y que necesitan ser integrados a la sociedad, comentó.

Agregó que tras concluir los cursos veraniegos y el intercambio de expectativas y resultados obtenidos con padres de familia, se cumplió con la meta establecida al inicio de los mismos y se abrió un parámetro más grande que califica de manera positiva la realización de dichas actividades en la entidad.
“Cumplimos con los objetivos de integración social de los menores, lo que nos da la certeza de que realizamos las cosas de la mejor manera y que somos conscientes de que nuestros participantes registran una base muy significativa en su conducta y convivencia con familiares y gente cercana a ellos”.
Concluyó que se mantendrá el trabajo para contar con herramientas útiles a corto plazo que redunden, por supuesto, en el beneficio de los niños con autismo o con algún otro padecimiento.