Muertos

Juan José Herrera

A propios y extraños “acalambró” el regreso a las “grandes ligas” de la maestra Elba Esther Gordillo esta misma semana, quien desde un reconocido hotel de Polanco anunció que su lugar es y seguirá siendo el magisterio.

En lo que compete a Hidalgo, la presencia en dicha conferencia de prensa de dos personajes llamó la atención: Moisés Jiménez y Miguel Ángel Islas Chío, el primero formó parte del equipo de campaña de Andrés Manuel López Obrador en la búsqueda y obtención de la Presidencia de México; el segundo ha ocupado diversos encargos tanto en Hidalgo como en Colima o Tlaxcala, donde incluso fue secretario de Educación.

El nerviosismo prevaleciente en la entidad, visible por supuesto en la Sección XV del SNTE y particularmente en figuras como el excandidato perdedor Sinuhé Ramírez o el aún líder del sindicato, Luis Enrique Morales, arrecia conforme la presencia de las huestes gordillistas avanzan.

Y es que: por ejemplo, estaría por confirmarse en Hidalgo, como ya sucedió en Quintana Roo y en algunas zonas de la Ciudad de México, la conformación del nuevo capítulo a través del cual vendrá la reconfiguración nacional de poderíos, que muchos dieron por extintos e irreversibles.

Cierto es también, como ya lo expusieron los liderazgos que aún le quedan al SNTE, incluyendo los de la Sección XV, que éste organismo sindical no estará al servicio de la maestra, lo que no dicen es que en efecto ya no le servirá para la nueva etapa, pues será mediante “Maestros por México”, que ya suma miles y miles de docentes a favor, como reagrupará a quienes nunca perdieron la fe en su eterna lideresa.

Un paso muy importante para la consolidación de los proyectos por venir ya se logró en Hidalgo, donde la injerencia de Moisés Jiménez Sánchez y su vínculo con el yerno y exoperador de doña Elba Esther, Fernando González Sánchez, parece clarificarse aún más, pues ahora contarán incluso con un partido político, que empezará ya a recibir prerrogativas y a participar en las decisiones políticas hidalguenses: Podemos.

Sin duda, Podemos vendría también a fortalecer antiguos anhelos sindicalistas y a hacer temblar otros, digamos con domicilio conocido en la UAEH, rumbo al inminente proceso electoral siguiente (para presidencias municipales) y más aún para el próximo (donde habrá de renovarse la gubernatura).

Por eso dice la conseja popular, y dice muy bien, que “en política no puede darse a nadie por muerto”. ¿Podemos? Lo veremos… al tiempo.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap