Condena ciudadana

Amira Corrales

 Vaya semana tan intensa, que nos lleva a reflexionar sobre nuestro actuar como ciudadanía en una sociedad cambiante y llena de contrastes, porque mientras un eterno líder de partido de izquierda, agrede a su expareja, el Congreso Estatal convoca a presidir la Comisión de Derechos Humanos del Estado. ¿Y qué relación tienen estos eventos? En el siglo XXI no debe ser ya una tradición, ponerle una paliza a la esposa o ya no digamos que sigue siendo esposa, sino ex esposa, por una discusión, sin importar lo que se diga; nada, pero nada, debería ser suficiente causa para imprimir violencia a un desacuerdo. La desproporcionada falta de control emocional manifestada en algunos hombres ignorantes, prepotentes y misóginos, causa daños tan terribles a las mujeres a su alrededor (porque no son tontos, no empujan a otros hombres por las escaleras), por el sólo hecho de que su voluntad no se ejecuta de acuerdo a sus términos. Pero es también en el siglo XXI, que se ha logrado que esas conductas sean consideradas atípicas y criminales, para las que hay condenas penales y civiles. Sin embargo, y aquí es a donde quería llegar, todavía se impone la tradición machista de no castigar al verdugo violento que lesiona, maltrata y mata, de justificarlo e incluso tratar de defenderlo, por el sólo hecho de ser hombre y hombre de la vida pública. Al parecer, quienes tenían que hacer su trabajo (agencia del ministerio público) no lo hicieron bien, y aunque el tipejo quedó sujeto a proceso, goza de libertad. Vale la pena resaltar que la condena social, también es importante, y ésta no se hizo esperar: activistas y el partido nacional, reaccionaron y denunciaron la conducta criminal de este agresor y fue “separado temporalmente de su cargo”. Bueno, es rescatable que no se queden como si nada hubieran hecho, siquiera. Ahora, este hecho sirva para que ojalá el Congreso investigue bien a sus candidatos hombres a presidir a la Comisión de Derechos Humanos del Estado, ya que alguno de ellos ha protegido a un agresor de mujeres, el cual ha gozado de impunidad.

 

Twitter: @AmiraCorrales