Los varones y su fertilidad

Amira Corrales

 En esta entrega hablaremos de un tema no tan convencional, pero sí importante para nuestra educación sexual. ¿Usted conoce la diferencia entre semen y espermatozoides?, bien como la mayoría sabe los espermatozoides son las células de vida o gametos masculinos que dan 23 de los cromosomas genéticos para una nueva vida -los otros 23 los pone el óvulo-, pero estos no podrían transportarse y aguantar las penas de la acidez vaginal; por ejemplo, sin ese líquido viscoso llamado semen. Los hombres no nacen con la capacidad de producir semen, este se produce en unos pequeños vasos dentro de los testículos denominados túbulos seminíferos a partir de la pubertad y con ayuda de un coctel que genera la próstata y las vesículas seminales, ya está la lista la sustancia que ayudará a los espermatozoides en su recorrido por la vagina y el útero, hasta intentar localizar al óvulo en las Trompas de Falopio para fecundarlo. Ahora bien, nuestra vida actual ha hecho que se reduzca significativamente el número de espermatozoides de buena calidad que deben producir los hombres, por lo que a continuación se enumeran estas recomendaciones dadas por científicos para la salud reproductiva de los varones. 1. Los espermatozoides deben estar almacenados a una temperatura menor a la del cuerpo para poder estar sanos y ser fértiles, por eso los testículos cuelgan del escroto alejándose del cuerpo; por tanto la mejor forma de ayudarlos es vestir ropa interior holgada; es decir, bóxers largos y flojos. 2. Lo que comen, también influye para la salud de sus espermas. En un estudio realizado en Londres se detectó que los hombres que comían a diario un puñado de nueces, almendras y avellanas, mejoraron el conteo, la vitalidad y la movilidad de sus espermatozoides que otros hombres que comieron lo habitual. Los expertos señalan que una dieta rica en ácidos grasos omega-3, antioxidantes y el ácido fólico de vitamina B mejoraba la fertilidad. Esta información es muy útil, sobre todo cuando están buscando ser padres, entendiendo que el cuidado a la salud reproductiva es de la pareja, no sólo de la mujer.