Los nuevos tiempos

Carlos Camacho

Sea que lo envíe por escrito o se apersone en la sede del Poder Legislativo, Omar Fayad Meneses rendirá cuentas sobre el estado que guarda la entidad, a dos años de haber rendido protesta como titular del Poder Ejecutivo, pero lo cierto es que el escenario no será más el mismo, pues por primera vez en la historia de Hidalgo el Congreso local no es dominado por el partido del gobernante en turno, lo que permite presumir un nuevo trato entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Ayer quedó formalmente instalada la LIV Legislatura local, que contará con una mayoría opositora al PRI y que encabezará Morena, el partido que en cinco años pasó de ser casi una oposición testimonial a ganar la Presidencia de la República, el Congreso de la Unión y 17 de los 32 Congresos locales, lo que necesariamente cambia las reglas del juego.

Por lo pronto, legisladores de la región de Tula, encabezados por el experredista, Ricardo Baptista González, ya sacaron la espada y advierten que serán implacables con la rendición de cuentas, con la vigilancia de la transparencia en el manejo de los recursos y, para empezar, hablan de recortar 400 plazas en el Poder Legislativo local.

Hasta ayer Fayad Meneses no decidía si acudiría al Congreso o sólo enviaría el documento que contiene su Segundo Informe de Labores. Aunque se esperaba que ocurriera lo segundo y, como el año pasado, de última hora saliera del Palacio de Gobierno rumbo a la sede del Congreso para dar su mensaje a los nuevos legisladores locales.

Ya veremos el tono de cada protagonista en la sesión de este día y si el talante de Morena de la confrontación y advertencias de ser férreos vigilantes de que el Ejecutivo haga las cosas bien, se mantiene o si como anticipó el coordinador de Morena, se ofrecerá diálogo y respeto para evitar la confrontación.

 

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