Genera tema del aborto opiniones divididas

-Hoy inician una serie de foros que serán coordinados por la Comisión de Participación Ciudadana, del Congreso, cuya finalidad es tener todos los elementos, puntos de vista tanto médicos, científicos y religiosos, sobre este asunto

ACTUALIDAD

Jocelyn Andrade

Actualmente, en el Congreso local se discuten dos iniciativas: una presentada por el Grupo Legislativo del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), así como por las representantes de Encuentro Social (PES) Jajaira Aceves Calva, y del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Areli Rubí Miranda Ayala, la cual solicita eliminar las causales que penalizan la interrupción legal del embarazo;la otra fue presentada por el Partido Acción Nacional (PAN), para proteger la vida desde la concepción.

Las dos están en análisis en las Comisiones de Seguridad Ciudadana y Justicia y Legislación y Puntos Constitucionales, respectivamente.

Con la primera la proyección es reformar los Artículos 154, 155, 156, 157 y 158 del Código Penal, para establecer que no podrá sancionarse a las mujeres que interrumpan su embarazo antes de las 12 semanas de gestación.

En tanto la segunda establece la finalidad de proteger la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

Por esta razón, hoy iniciarán una serie de foros que serán coordinados por la Comisión de Participación Ciudadana del Congreso, los cuales tienen la finalidad de tener todos los elementos, puntos de vista tanto médicos, científicos, religiosos, en cuanto al tema del aborto, para que los resultados puedan compartirse con los integrantes de las comisiones de Legislación y Puntos Constitucionales, así como la de Seguridad Ciudadana y Justicia.

 

LA HISTORIA DE ANA. Ana, un nombre utilizado para identificara la persona, pues por temor omitió el verdadero, es una mujer de 39 años, profesionista, casada y madre de dos hijos, quien a la edad de 17 años abortó.

Con cierto recelo compartió su historia, la cual dijo, es la de cientos de mujeres que al igual que ella, optaron por interrumpir su embarazo, en la clandestinidad.

De tez delgada y cabello largo, Ana es una mujer que se enfrentó a interrumpir su embarazo por temor a sus padres.

“Soy hija de una familia católica, donde el aborto no es algo que se mencione o se piense si quisiera, tenía 17 años y quería comerme al mundo, no había tenido novio, y mucho menos pensaba en tener relaciones sexuales, mi familia siempre me educó con la consigna de no hacerlo hasta el matrimonio”.

Con la mirada perdida entre los recuerdos, mencionó que durante sus primeros años nunca pensó en enfrentarse a un aborto; pero el miedo a la reacción de su familia, a truncar su vida y ser madre adolescente la llevó a hacerlo.

“Yo empecé una relación cuando tenía 16 años, era un hombre muy guapo, no era del mismo lugar que yo y todas mis amigas morían por él, nunca me imaginé que yo pudiera andar con alguien así”.

Al recordar esa relación Ana sonríe por momentos y después frunce el ceño, respira y prosigue; “desde el primer día que estuvimos juntos sentí una presión por tener relaciones sexuales, me gustaba mucho, pero tenía miedo…”

Sólo mes y medio después de iniciar la relación y ya con 17 años, Ana sostuvo relaciones con aquel hombre, el cual describió como delgado, pelo rizado y rubio, además 3 años mayor que ella.

“Cuando me entregué a él, yo me sentía muy enamorada, si sabía de métodos anticonceptivos, por eso le pedí que usara preservativo; pero al poco tiempo nuestra relación se basó en sólo sexo y él ya no quería usar protección y no lo hacía, yo en ese momento pensaba que estaríamos juntos toda la vida, porque fue el primer hombre y por los principios que me inculcaron mis padres, no podía pensarme con nadie más”.

Ella comenta que tras las primeras relaciones sexuales, planeaban casarse en secreto cuando ella fuera mayor de edad, pues no se imaginaba que pudiera ser de otra forma.

“Yo estaba endiosada (usa una mala palabra y prosigue), así estuvimos 5 meses, hasta que un día, sin tener un retraso ni nada, decidí hacerme una prueba de embarazo, algo dentro de mí me decía que lo hiciera, no tenía sospecha alguna, pero aun así la hice”.

Positivo, fue la palabra que apareció al recibir el resultado de una prueba de orina en un laboratorio.

“Entré en shock, no sabía qué hacer.En ese tiempo, donde yo vivía no había celulares y él era de un poblado a unos cuantos kilómetros del mío, pero no tenía teléfono en su casa, intenté contactarlo todo un fin de semana para decirle lo que pasaba; pero no tuve suerte”.

A la siguiente semana, cuando volvió a ver a su pareja, Ana le contó el resultado de la prueba y el miedo que sentía por sus padres, por defraudar su confianza.

“Tenía miedo que a mi mamá le fuera a dar algo, porque no sabía cómo iba a reaccionar, él dijo que sería mi decisión y yo estaba segura de que no era el momento de ser madre, estaba en el último año de la preparatoria y quería estudiar, nunca me imaginé ser madre a esa edad”.

Ana afirma que ella tomó la decisión de interrumpir su embarazo y su novio, fue quien buscó una clínica donde pudieran practicarle el procedimiento.

“Es un secreto a voces en Pachuca, quienes realizan esos procedimientos, no recuerdo cuanto fue lo que él pagó, porque yo no trabajaba, no tenía dinero, él nunca me dijo que no lo hiciera, incluso me acompañó y estuvo conmigo, esperó afuera mientras entré con el doctor”.

Con lágrimas en los ojos, relata “sólo escuchaba como algo raspaban dentro de mí, no sentía nada, sólo sabía que no quería darle esa preocupación a mis padres, mis hermanos le hubieran dado una golpiza”.

Tras media hora, salió del quirófano improvisado y esperó junto a su novio a que el efecto de la anestesia pasara y pudiera caminar para salir del lugar.

“Una vez que salí de ahí me arrepentí de lo que había hecho, lloré mucho, no podía parar, pero ya estaba hecho…”.

Tras contener las lágrimas, continúa “si me arrepiento, tuve que buscar ayuda psicológica años después; pero hoy veo hacía atrás y fue lo mejor, estuve con esa pareja por 5 años, porque nos unía lo que habíamos hecho, pero era más el miedo a mi familia, que lo adoraba, lo que me unía a él; era una persona violenta”.

Ana comenta que luego de unos meses de someterse a la interrupción de su embarazo, su pareja comenzó a celarla excesivamente, incluso la golpeó en varias ocasiones, pues la peleas subían de tono hasta que llegaban a los golpes.

“Sí me arrepiento, pero hoy más de 20 años después, estoy segura de que fue lo mejor. Tengo dos hijos y nunca han visto una pelea como las que teníamos él y yo, fui víctima de violencia y no hubiera soportado que mi hijo viera eso, que le hubieran tocado los golpes, que hubiera sido de su vida”.

Esta es la historia de Ana, que al igual que cientos de mujeres interrumpió su embarazo, por el miedo al qué dirán.

 

CRIMINALIZADAS. En los últimos cuatro años, al menos 57 mujeres fueron criminalizadas en Hidalgo por el delito de aborto, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad.

Los datos arrojan que 2015 fue el año con mayores casos, pues se denunciaron ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo 24; en 2016 fueron alrededor de 12; para 2017, 11; y en 2018, 15.

Al respecto, Bertha Miranda, integrante de la organización Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos de Hidalgo (Ddser), lamentó que haya leyes en Hidalgo que sean “discriminatorias”.

Denunció que muchos de esos casos son por una situación “espontánea y no provocada, por ello es necesaria la despenalización”.

Argumentó que es un delito que afecta directamente a las mujeres, hecho que demuestra que la idea no es castigar la acción, ya que si así fuera, se extendería al hombre responsable de la procreación; “si realmente quieren castigar un delito que sea parejo”.

Comentó que el aborto es un tema de género, “tenemos un Código Penal discriminatorio y que obstaculiza a quienes intentan practicarse un aborto por la vía legal, por haber sido víctimas de violación”.

Confió en que en esta Legislatura pueda resolver el tema y litigar en favor de las mujeres y su derecho a decidir sobre la maternidad y sus cuerpos, así como dejar de perseguir y criminalizar a quienes sufren abortos espontáneos.

 

ETAPAS DEL EMBARAZO. Pormenorizóla doctora Crysell Medina Gómez que el embarazo se divide en tres trimestres. Cada trimestre dura más de 13 semanas. El primer mes marca el comienzo del primer trimestre.

En el segundo mes el cúmulo de células se convierte en un embrión al comienzo de la sexta semana. La etapa embrionaria del embarazo dura aproximadamente 5 semanas. En este momento, empiezan a desarrollarse los principales órganos internos.

Indicó que según investigaciones recientes se conoce que el feto comienza a sentir dolor a partir de la semana 35, pues su cerebro y terminaciones nerviosas ya terminaron de formarse.

 

IGLESIA CATÓLICA OPINA. Sobre el aborto, la doctrina de la Iglesia es constante. Se opone a esta práctica, en nombre de la defensa de la vida, desde su inicio hasta su final.

Para el presbítero Juan Valles “la Iglesia considera que sigue siendo un mal y que en ningún caso puede ser apoyado o fomentado”.

Enfatizó que la vida debe cuidarse desde el momento de la concepción, y si alguna mujer es víctima de violación y por ese hecho ocurre un embarazo, la mejor decisión que encuentra la Iglesia es otorgar al menor en adopción a parejas que no puedan procrear.

Aseveró que las mujeres no pueden argumentar que deciden sobre su cuerpo, pues ya es otra vida la que se forma dentro de ellas y por ende no pueden decidir sobre ella.