Adultos mayores y su vulnerabilidad

La Columna Liberal Antonio Parra Pérez

Un segmento de la sociedad en estado de vulnerabilidad que no es tan evidente es el de adultos mayores y la atención que se les brinda es escasa, existe una legislación que tutela este grupo social en particular que es la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, quienes son considerados como tal a partir de los 60 años, que establece una serie de lineamientos para autoridades de todos los ámbitos: administrativo, judicial, laboral y en general toda aquella con la que tenga interacción el adulto mayor.

La diferencia con este segmento de población es que su vulnerabilidad no es una condición automática por razón de la edad, es tan sólo un parámetro en que se ha entendido sociológicamente que las facultades pueden estar mermadas de alguna manera y dependerá de cada caso en particular pues existen adultos mayores que dirigen exitosamente su propia persona y administración, pero habrá casos donde sea al contrario, donde las decisiones no son lo más idóneo para sí mismos; un fenómeno recurrente son las donaciones de la casa hacia los hijos o uno de ellos y terminan luego en la calle, ya sea por ingratitud o una treta perfectamente ideada, se deshacen de su patrimonio de toda la vida movidos más por el sentimiento que por la razón y, en este caso, existe un camino legal para recobrar esos bienes, que es la revocación de donación por causa de ingratitud, mecanismo legal poco difundido y pocas veces usado en el foro judicial, las razones para ello son variadas, puede ser desde la vergüenza de pedir ayuda pues por lo regular se piensa que el adulto mayor lo sabe todo por sus años de vida y experiencia, la carencia de recursos económicos para contratar asesoría jurídica, la falta de familiares cercanos y a veces el obstáculo más grande es su voluntad mermada por la desilusión de verse traicionados por los más cercanos.

En suma, existen mecanismos legales para la defensa de su persona y patrimonio, pues en Hidalgo se han suscitado asuntos que llegaron al tribunal más alto del país con la determinación de que sus derechos son objeto de tutela, entre otros casos, por la revocación de donación por causa de ingratitud.