Visos

Juan José Herrera

Cada vez son más notorios los roces al interior de la bancada morenista del Congreso local, entre quienes fungen como esquiroles del otrora poderío que representaba el Grupo Universidad y aquellos (pocos) que llegaron a dichas posiciones a través de un verdadero seguimiento a principios establecidos por el presidente López Obrador.

Sin duda, las presiones ejercidas desde el Patronato Universitario hacia las curules de la LXIV Legislatura representan problemas varios como aprobaciones de reformas “sin ton ni son o a modo”, “fusiles” de leyes o discusiones estériles en materia de acuerdos previos con el resto de bancadas que representan una minoría opositora.

Dichas actitudes dejaron muy en claro, desde un principio, que prevalece la obediencia a fines políticos “universitarios”, más que el sentido de responsabilidad hacia quienes ofrecieron un voto de confianza en las pasadas elecciones, cuya ola amloísta arrasó en las urnas.

De tal suerte hoy corre más que nunca la versión del posible reemplazo en la Junta de Gobierno del Congreso local, a sabiendas de que el actual presidente, Ricardo Baptista, no ha podido o querido ser parte del tan cacareado cambio que, contrario a lo dicho, hoy asume ademanes arcaicos que en nada aportan a la democracia.

Situaciones como intentos permanentes de “madruguetes”, dejar sin quórum al pleno o aprobar “en lo oscurito” recursos cuyos fines aún no son transparentados, amén de los demás yerros conocidos, representan una constante sin freno por parte de quienes llegaron bajo las siglas del Movimiento Regeneración Nacional hasta la mal llamada “casa del pueblo”, donde por cierto también ha sido condicionada la presencia de representantes de otros grupos o asociaciones.

Bajo este panorama podría ser el propio Víctor Guerrero, diputado con cepa izquierdista, quien asumiría el mando en un futuro no lejano, de resultar cierta la especie que crece dentro y fuera del recinto legislativo. Ya existen ciertos visos y no puede olvidarse que incluso dicha presidencia pasó también por el exrector Humberto Veras, retirado para impedir una mayor contaminación y frente a la evidente carencia de voluntad política.

 

LA GN. Dicen los que saben que la famosa Guardia Nacional apenas hizo presencia en Tula y ya está dando mucho de qué hablar, pues resúltase que varias camionetas destinadas a la salvaguardia de la población tuvieron que meterse de inmediato a un taller mecánico porque llegaron bastante desvencijadas. Lo bueno es que todo es muy nuevo en la presente administración federal.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap