¡Al ataque!

Andrés Torres Aguirre
Las renuncias en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) a nivel local tienen un origen distinto a la supuesta búsqueda de espacios o intenciones de aportar al desarrollo de la comunidad.

Hay indicios muy claros de que hubo un plan para abrir nuevos frentes de lucha política en la entidad, con el falso argumento de que se entregaron a Morena las riendas electorales.

Desde que arrancó este sexenio se cancelaron los privilegios y concesiones a la vieja nomenclatura priista; fueron los funcionarios que dejaban recién sus puestos los más afectados. Luego vinieron procesos que llevaron a prisión al exdirector de Radio y Televisión de Hidalgo, al exsubsecretario de Finanzas y su hijo, además de una exhaustiva revisión y depuración a la plantilla laboral en todas las estructuras. Fue evidente un desmarque con la administración de Francisco Olvera.

Si bien la especie de que el gobernador Fayad no apoya al PRI y sí a Morena y al presidente AMLO no surgió en la UAEH, son los esbirros del Grupo Universidad quienes la esparcen; la renuncia del expresidente del “tricolor”, Ricardo Crespo, es el resultado de un acuerdo entre Olvera y Sosa para cobrarle a la actual administración.

Francisco Olvera y Gerardo Sosa se conocen desde sus juventudes y durante el mandato de Olvera la universidad recibió un supremo obsequio en la aprobación de una iniciativa para modificar la Ley Orgánica de la UAEH que en su artículo 47dice: “El Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo es la autoridad colegiada encargada de la administración del patrimonio de la universidad. Estará integrado por cinco miembros que serán designados por el Consejo Universitario por tiempo indefinido”.

En el artículo 49 se lee: “Son facultades y obligaciones del Patronato: I. Administrar el patrimonio universitario y sus recursos ordinarios, así como los extraordinarios que por cualquier concepto pudieran allegarse y realizar las acciones tendientes a fortalecerlo y acrecentarlo. II. Formular el presupuesto anual de ingresos y egresos de la universidad, así como las modificaciones que hubieran que realizarse, tomando como base los planteamientos de la Comisión de Presupuesto del Honorable Consejo Universitario, del rector y de los directores de escuelas, escuelas superiores e institutos de la Universidad. El presupuesto deberá ser aprobado por el Honorable Consejo Universitario; III. Designar al Coordinador de Administración y Finanzas. IV. Designar al despacho de auditoría externa que verifique el proceso de aplicación de los recursos financieros de la universidad. V. Las demás que se estipulen en las normas y disposiciones reglamentarias”.
En resumen, le entregaron al presidente del Patronato Universitario todas las facilidades para disponer de recursos públicos destinados a la UAEH.
Fue el gobernador Francisco Olvera quien envió al Congreso dicha iniciativa, aprobada el 18 de diciembre de 2015. ¿Hay mejor prueba de su contubernio?
Olvera también tuvo algunos roces fuertes con su antecesor, Miguel Osorio, y para no empeorar la situación consintió a Sosa a control remoto, ya que en la administración anterior había sido declarado “enemigo público número 1”.

En la actualidad el grupo de Gerardo Sosa, el de Miguel Osorio y lo que corresponde a Francisco Olvera, viven situaciones de apremio económico y crisis política, los tres ven en la actual administración de Hidalgo un contrincante, no un aliado, eso los une. Quizás por eso también rumoran que el osorista Tito Meléndez se prepara para dejar al PRI sumándose al olverista Ricardo Crespo. Dos peones que se mueven por orden de sus jefes, no por convicción o iniciativa.