Cuotas

Juan José Herrera

Por décadas uno de los mayores problemas que enfrentan los padres de familia, en el ámbito educativo, es el de la obligatoriedad disfrazada del pago de “cuotas” para inscribir a sus menores en planteles.

A pesar de las reiteradas voces de autoridades, en este caso del titular de la SEPH, sobre que no existe reglamento o ley que obligue a pagar dichas cantidades y que, por ende, el ingreso de los hijos no puede ser condicionado de ningún modo, la realidad grita lo contrario.

Durante estos días, previos al inicio del nuevo ciclo escolar, resurgió el debate sobre tales prácticas que afectan el ya de por sí gastado bolsillo de las familias hidalguenses.

Hay que reconocer que en Hidalgo existen esfuerzos por parte de la administración estatal, como la entrega de útiles y uniformes, que representan un respiro ante los (en ocasiones) excesivos desembolsos relativos al regreso a clases; sin embargo, también es evidente la exigencia por parte de directivos y docentes que en estas maniobras encuentran una pequeña “mina de oro” y cuyo manejo de recursos no es ni ha sido hasta ahora del todo transparente.

La solicitud de montos varía, de acuerdo con la escuela en la que se pretenda la inscripción, pero oscilan entre 500 y mil 200 pesos, según testimonios de madres y padres afectados y molestos, pago que también en muchos casos debe hacerse por alumno.

Sin duda un asunto que dará para mucho más ante la comprensible inconformidad; y aún falta la respuesta de los responsables del sector en la entidad, ojalá esta no sea la misma de siempre: “cada escuela sabe lo que pide y para qué”, porque según la Constitución la educación debe ser ¡totalmente gratuita!, y sin cuotas de ningún tipo.

 

CUENTAS. Dicen los que saben que hay cuando menos ya tres carpetas de investigación en curso en contra del mismo número de personajes hidalguenses (entre ellos dos exdelegados federales que pasaron por la Sedesol) a quienes podría vincularse con el tema de la famosa “estafa maestra” y Rosario Robles. Afirman que se trata de un movimiento más que calculado desde el propio Gobierno de la República para sacar de cualquier jugada política futura al exgobernador Miguel Osorio. ¿Será?

 

      Twitter: @juanjo_herrerap