Comparecencias: un circo

Leonardo Herrera

Por más intentos que se hacen, modificaciones a formatos e incluso apertura para la asistencia a funcionarios que no son del gabinete legal, la primera ronda de comparecencias ante el Congreso local se convirtió en “un circo” sin nada de aportaciones, donde prevalecieron las disputas, protagonismos de diputados, intentos de venganza y en un día de vacaciones para los secretarios del gobierno estatal que pasaron sin pena ni gloria por el recinto legislativo.

Si bien el primer bloque de asistencia de funcionarios que desglosarían el trabajo del gobierno estatal se dio en medio de tensión por la disputa de la Junta de Gobierno, también es claro que desde hace semanas se buscaban nuevos esquemas que enriquecieran estas participaciones, pero nuevamente sólo quedaron en el intento.

Lo más significativo y que acaparó la atención fue la comparecencia del secretario de Gobierno, Simón Vargas, donde legisladores de Morena decidieron “reventarla” y al más puro estilo del “mayoriteo” que tanto criticaban abandonaron la sesión, bajo el argumento de una supuesta “falta de respeto”.

En el fondo la realidad es que el coordinador del grupo parlamentario de Morena, Ricardo Baptista, mantiene una disputa con el responsable de la política interna del gobierno estatal, desde hace varios meses, producto de su confrontación con el gobierno estatal por defender intereses del Grupo Universidad.

En todas las batallas con Simón Vargas el saldo es desfavorable para el expresidente de Tula,  desde el intento por retener la presidencia de la Junta de Gobierno hasta el querer tener apoyo de la dirigencia nacional de Morena y de integrantes del gabinete de la Secretaría de Gobernación, fracasó y en mucho dicen por la habilidad de operación política del secretario de Gobierno.

Esa es quizá una de las razones de la actuación de diputados morenistas en la pasada comparecencia del miércoles, la pregunta es: ¿de algo les sirvió? Porque a la mayoría creo que no, como tampoco ninguna de las restantes que hasta ahora se han dado.

DE MI TINTERO. Por cierto, ya que hablamos de diputados, dicen que quienes aún disfrutan de los beneficios de recibir bonos estatales por su trabajo son los diputados federales de Morena, pues al menos cinco de ellos acuden puntualmente por su compensación a la sede del gobierno estatal, excluya de esto a la legisladora Lidia García y al suplente de Cipriano Charrez, quien no sabe ni cómo llegar a San Lázaro… Por cierto, al legislador Víctor Osmind Guerrero le robaron una camioneta en su domicilio del Estado de México, no sería muy noticioso un hecho delictivo en tierras mexiquenses, de no ser porque la camioneta es propiedad del Congreso local y fue asignada a sus tareas legislativas.