El precio de las tradiciones

Una ofrenda modesta para los hogares, oscila entre los 300 y 500 pesos, sin tomar en cuenta la compra de flores para ofrecer a sus difuntos en los distritos panteones. En puntos de venta como la Central de Abasto el precio de fruta de temporada, así como de la flor, se mantiene en precios hasta cierto punto accesible, no así con comerciantes que venden cerca los panteones de la ciudad.

Milton Cortés

Usuarios de la Central de Abasto de Pachuca, destacaron la importancia de mantener la tradición de Día de Muertos pero, especificaron, que por las complicaciones económicas es más complicado mantenerla.

Señalaron a La Crónica de Hoy en Hidalgo que el presente año ha resultado complicado en el tema financiero para los hogares, situación impacta directamente en la adquisición de artículos de temporada.

Ejemplificaron que una ofrenda modesta para los hogares, oscila entre los 300 y 500 pesos, sin tomar en cuenta la compra de flores para ofrecer a sus difuntos en los distritos panteones.

«Quien tiene la posibilidad de colocar una ofrenda con comida, dulces, bebidas y otras cosas que se acostumbra, emplean entre 500 y mil 500 pesos, dinero que muchas veces es complicado obtener y para una persona  que gana el salario mínimo», expuso Sandra Barrios Canales.

Dijeron que en puntos de venta como la Central de Abasto el precio de fruta de temporada, así como de la flor, se mantiene en precios hasta cierto punto accesible, no así con comerciantes que venden cerca los panteones de la ciudad. «La flor vino muy cara este año. Un ramo de flor de cempasúchil cuesta  entre los 90 y 150 pesos mientras que otras de mayor calidad llegan hasta los 250 pesos por manojo, costo que ya es complicado cubrir para una familia de la capital».

De la misma forma detalló  que en algunos establecimientos el precio de la fruta como guayaba, jícama, naranja, mandarina, entre otras también ha subido un poco el precio, situación que también afectan a los consumidores.

«Aún con esto y con todas sus complicaciones no podemos olvidarnos de nuestros difuntos, aunque  el resto de la quincena se ha complicado para todos tenemos que cumplir y dar seguimiento a las elecciones de rendir culto a nuestros muertos».

 

MEMORIAS. El altar de muertos es una construcción simbólica resultado del sincretismo de las ideologías prehispánicas, la cosmovisión endémica de las culturas mesoamericanas y las creencias religiosas europeas de carácter abrahámico traídas por los conquistadores y misioneros españoles encomendados a la colonización y conversión de los pueblos nativos del actual territorio mexicano. Las creencias mesoamericanas sincréticas, para rendir tributo a los antepasados familiares, a los difuntos cercanos o a personajes importantes.